sábado, 26 de enero de 2008

JIRON HUARAZ, CUADRA 4. BREÑA.

Pero la esquina es la misma, las calles desnudas, el bar. No hay Dios que sane la herida, que se abre más, mucho más... (Zcuela Crrada)
Fotos y Textos: Martín Roldán Ruiz
Esquina de amor y juerga, veredas de soledad y pichanga, paredes pintarrajeadas de infancia y juventud. La amistad: Nostalgia gris de un espacio pasado.

Enseñame ventana, si ya llega el amor, si la calle es esperanza o solamente sueño. Si los amigos ya se fueron; o como la vida, si jamás volvieron.

Sobre la azotea está el cielo y abajo el mundo, y Lima cada vez es más nuestra, más nuestra que el pan de cada día.

Esperan el día cuando caeras ya de tiempo, para levantar un alma de concreto, con futuras sonrisas, amores y llantos. Viejo amigo, ya vamos de salida.

Hacia el final y en sentido contrario, la culpa es una pared de escuela, que te enseña a vivir y caminar. A morir leal.

Lluvia de verano, carnaval, olores de cemento mojado. ¿En qué momento sales a mirarte? Para verme desde afuera.


La esquina siempre queda, los pasos, los escupitajos... los adioses tempranos, las promesas inconclusas... ¿Y tú hacia dónde vas? ¿Al paradero final?

martes, 22 de enero de 2008

LA VIOLENCIA DE ESTE TIEMPO CONTRA MIGUEL GUTIÉRREZ

En la madrugada de hoy martes 22, en que no podía dormir, me encontraba escuchando RPP. En eso suena uno de sus rotafonos. Pensé que sería sobre las clásicas peleas pandilleras, atropellos o choques. No fue así, anunciaron que el escritor Miguel Gutiérrez, estaba en la sala de emergencia del Policlinico de ESSALUD de la avenida Grau. Dada la cercanía con él narrador, fue mi profesor en tres talleres, me preocupé bastante por su salud. Pero, lo indignante fue escuchar la voz desesperada de su esposa Mendis –una de las más dulces que he oído– denunciar que no atendían al narrador.

El drama se había iniciado a las cinco de la tarde del lunes, en su casa de Lurín. Una hemorragia nasal, debido a una subida de presión, obligó a que fuera llevado de emergencia al Hospital de Villa el Salvador. En esta dependencia del estado le taponearon la nariz y se olvidaron de él. Mendis pidió que le dieran una mejor atención, pero le dijeron que no tenían un especialista (Otorrino) para eso. Ante esto, optaron por llevarlo a otro hospital. Ni siquiera como una transferencia sino como una cosa particular. Y así fue. Tuvieron que llamar a una ambulancia privada y trasladaron al profesor, hacia el Policlinico Grau. Las angustias no iban a terminar allí.

Cuando Mendis llamó a RPP eran las cuatro de la madrugada del martes. El profesor Gutiérrez había permanecido desde la noche anterior en la sala de emergencia de dicho nosocomio sin ninguna atención de parte de los médicos y enfermeros. Ante esto tuvo que apelar al prestigio de escritor de su esposo para llamar siquiera la atención de los doctores…no le hicieron caso.

Mendis afirmaba a los locutores que la hemorragia nasal no paraba y se iba complicando con una taquicardia. El profesor Gutiérrez padece del corazón. Recién cuando los doctores escuchan que está haciendo la denuncia vía Radio Programas del Perú, lo atienden. Hasta ese momento una camilla era todo lo que le habían brindado a uno de los escritores más reconocidos y uno de los intelectuales más lucidos del Perú.

Mas allá de este drama que lo padecen a diario muchos peruanos en los hospitales de ESSALUD, lo que indigna es la falta de responsabilidad para con la vida humana de los llamados trabajadores de la salud. Si son capaces de ser insensibles ante una personalidad como lo es Miguel Gutiérrez, ya se imaginarán como trataran a los ciudadanos anónimos que cada día se van a atender en los servicios de emergencia de dichos hospitales.

También llama a la reflexión, sobre cómo los peruanos tratamos a los que de alguna u otra forma forjan el espíritu de nuestra patria. Personalmente espero que todos los que en algún momento fuimos alumnos de Miguel Gutiérrez o leímos sus novelas y ensayos, hagan sentir su indignación para los responsables de este atropello con uno de los escritores más influyentes de nuestra literatura.

Espero, sentidamente, que para cuando termine este texto, mi profesor esté recuperado totalmente.

domingo, 6 de enero de 2008

CONVERSA BRAVA CON DANIEL F

En abril de 1997, publiqué una entrevista a Daniel F en la revista cultural CAMIÓN DE RUTA de la ciudad de Trujillo. Por la importancia que tiene el leucémico, para la música popular hecha en estas tierras, rescato esta entrevista del olvido de un cajón polvoriento. A diez años de esta conversa brava, podemos decir que Danielo Fatal ha logrado el estilo musical que deja entrever en sus respuestas. También nos permite conocer un poco más sobre la evolución de la movida subterranea y rockera en general.
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Bronca interna (en la movida), disyuntiva neoliberal en el mercado paralelo (apertura de espacios geográficos y económicos), códigos y valores. Radicalismo y compromiso. Viejos “Pankekes” contra los hoy “alternativoides” y “gruncheros – alienígenas”y toda la fauna urbana, incluida la snobina y etcétera de cosas que Martín Roldán, (un pata que egresó de la escuela de periodismo y es una especie de entendido en el tema), sostuvo en una conversa brava con el F, más conocido por Daniel F, y este más conocido por ser el vocalista de Leuzemia. Y no nos digan que no saben qué cosa es Leuzemia. Grupo “abanderado” de una cuestión que ocurrió hace como 15 años, (entiéndase aproximadamente) Detesta la admiración o ser un icono de representación CONTRACULTURAL. Ellos han querido asesinar al mito, pero parece que les salió el tiro por la culata y cosas así. No sabemos si esto se aproxima a una entrevista, más parece una “conversa de dos puntas”, algo nostálgicos y rememorantes por ellos decidimos transcribir tal cual todas las palabras. Omitir, sería maquillar y quitarle el gusto al diálogo. Bueno aquí el dato.

Entre la movida hardcoreana de los 80’s en Barranco y la movida subterránea de Barranco de estos años ¿No hay mucha diferencia? Como que los subtes se han acoplado al sistema, es decir, hacer lo que ellos criticaban antes de los hardcoritos de Barranco.

Ahh, ¿franco no? A ver cuenta eso.

No sé pues, se dice que el que ha generado eso es Leuzemia o Daniel F.

¡Qué!

O sea que cuando volvió Leuzemia y vino el espacio de Barranco, los “subtes” que comenzaron a tocar más en Barranco que en el centro de Lima, como que hacer lo que antes criticaban, de la “Jato Hardcore” los más radicales se han acoplado.

Mmmmm. No creas ah, o sea siempre hay una critica hacia sectores geográficos específicos, o sea, San isidro, La Molina, Miraflores que no es... ta’que para la gente que vive en Chorrillos o San Juan de Miraflores es más fácil bajar a Barranco que ir hasta Lima o Los Olivos. Entonces eso... esa vaina de la cuestión geográfica es hasta el culo... un hueco pa’ tocar es un hueco... nada más... sea donde sea.

No sólo cuestión geográfica sino también de música, porque los más radicales ya no están en el centro de Lima si no en Barranco, esto por falta de espacio, genera una crítica... ¿están volviendo los autocabes de la movida subterránea?

Sí, sí... pero ahora Barranco está muerto.

¿Y qué queda?

No hay nada con esto del toque de queda y toda esa huevada, ya a las tocadas no va gente, van 20 puntas, 30 puntas. En la cuestión de autonomía o de quien sea van 5 puntas, misias, y para aquellos grupos comerciales sólo 20 puntas en sus respectivas mesas y se acabó. O sea eso es todo, no hay mucha... ya ni en Miraflores tampoco, ya en el Delirium está jodido tocar allí, entonces se está buscando otro sitio que esté más o menos en el centro de todo, puede ser la avenida Brasil o como el hueco que ha encontrado el Coyote en la avenida Cuba, parece que así se va a desarrollar la morisqueta en estos meses hasta ver qué pasa en Barranco o Miraflores.

La gestión de estos nuevos conciertos va a ser de uno que apoya o pone billete, y ya no de los mismos grupos como se hacía antes.

Ah, claro, o sea esa vaina del concierto mancomunado, de la chancha y toda esa vaina... ta’que ya no hay pe’, hace tiempo que no hay, que lo general ahora se está buscando auspiciadores, alguna revista, alguna tienda de ropa, entonces...

Cosa que choca con algunos que no proponen eso.

Claro choca con algunos de los “principios” en que sustentan algunos grupos ciertas ideas.

A las finales creo que esos grupos tocan, o al menos desean tocar en esos conciertos auspiciados.

Sí pues, es que a uno ¿qué le queda? Sino ta’que no tocaría nunca.

Pero hay una paradoja: van tocan y después malogran el concierto.

Sí, van tocan y se quejan. “¡Puta es una cagada!” Puta y quieren hacer la cagada a los demás.

¿Y por qué siempre ha existido esa vaina?

Sí pues.

Tú que tienes tantos años en esto, por qué no...

Oee, ya pe´compare, comienzan los ataques...

Ja, ja...¿Ah?

Esteee, es así, siempre se ha desarrollado así está cuestión. Pero es que lo que siempre ha habido es una ausencia de metas. O sea que es lo que se quiere realmente. O sea, o quieres apoyar y desarrollar esto como una cultura alterna, como una cultura paralela o puta mare solamente vienes acá a joder o hacer chongo y nada más.

Había siempre el dilema entre los musical y lo ideológico, o sea la propuesta de idea y la propuesta musical. ¿Qué prima ahora?

Está primando lo musical en un montón de grupos.

Caso palpable de “Carnaval Patético” que es un Ska pachanguero, divertido, totalmente distinto de grupos similares como Sicosis.

Claro, otro caso es “Perú no existe” que s un grupo de la mancha ultra. Puta que niegan todo, no están casados con nadie, pero, puta, están trabajando su música, están haciendo música interesante y todo. Eeh... en el fondo no sé si es una bendición, una maldición, no sé que será pero es que ahora hay una oportunidad para los grupos. Entonces, este, hay un montón de gente que hace sus grupos, ya no con la idea de crear movida, sino con la esperanza de que una empresa se fije en ellos, o sea, porque hay varias que están produciendo grupos. Entonces están en eso, graban su demo, lo mandan a varios sitios.

Existe una salida, creo, dentro de esto. La edición de discos en el extranjero, como lo ha hecho Leuzemia, G–3 o Ataque Frontal, hace algunos años, pero no se ha tomado muy en serio... y podría ser una salida en estos momentos.

Claro, pero es igualito. O tú esperas que una empresa de acá se fije o que una empresa de otro lado se fije.

Pero en el extranjero es más viable que te editen acá.

Ah claro, eso sí, de todas maneras. Tienen los medios más a la mano, ¿no? Tienen toda una infraestructura más cuajada.

Leuzemia hizo con la Wardance. ¿Pero Dogma SS?

Igualito de repente sale con la Wardance

Mucha gente no conoce qué es Dogma SS y ahorita qué es lo que pinta dentro de todo esto.

O sea es la continuación, al menos musicalmente, de Kaos. Kaos fue un proyecto, o sea, Kaos era un grupo así de punk – core no más. Cuando llegué a Kaos este... ¡Todo era un caos ahí! Entonces como que teníamos una línea, nos inclinamos por el Thrash, por el Metal, sin dejar el Hardcore. Entonces había una fusión más o menos nueva en ese tiempo y... es un proyecto que quedó trunco, o sea, comenzamos a trabajar canciones más largas, con más instrumentos, no eh, fuera de las esferas del Hardcore: Saxofones, violines. Pero, como proyecto allí no más quedó en el aire. Entonces con Dogma SS, se quiere retomar eso, o sea, estamos tocando algunas de las canciones que tocábamos en Kaos, porque eran mis canciones y queremos trabajar. Ahora ya estamos con un cantante nuevo, un pata que se llama Toño, no el “churro crudo” si no otro Toño y estamos tratando de sacar esto adelante. Es, básicamente, eh... no sé pe’, puta es un poco el veamos de toda mi formación musical de toda mi vida, o sea melodías a lo Salvatore Adamo, Fernando Ubiergo, puta y encima Black Sabbath.

¿Venón?

Sí pues.

Un tacu – tacu musical. Algo fuera de lo común, porque todos los grupos Hardcore que han tocado o que están tocando tienen sus parámetros musicales bien definidos y lo que haces, innovaría...

No sé si innovaría, pero al menos ya tanto tiempo en esto, ya pues, uno ya tiene un lenguaje musical propio, ya tiene un estilo definido para tocar. Y por lo mismo que no sé tocar guitarra, no puedo imitar a nadie, entonces tengo un toque, entonces más o menos mío, entonces... este... estamos tratando de explorar eso: la poca originalidad que nos queda, tratar de convertirla en algo.

Hace un tiempo en “Las Rejas” de Quilca tocó Dogma, no hace un tiempo, hace un par de años y cantó el que ahora canta en SDH como apoyo creo, y escuché entre los ruidos que la letra trataba un tema de amor, un amor frustrado. Me pareció algo extraño que en el Hardcore, siendo tan visceral, tan de protesta, bien decadente, en cierta manera en todo el mundo, entre una canción de amor...

Si pues, o sea, no hacemos tanto panfleto o sea, si te sientes mal lo gritas, sea por cuestiones políticas, sea por cuestiones sentimentales, fue eso no más.

Los dictadores locales del Hardcore opinaron que eso estaba mal, que el Hardcore siempre debe ir de la mano con la protesta.

No, yo ya no creo en eso de estar encuadrado en una cosa, o sea, el Hardocre se supone que es lo último y es lo más libre. O sea, uno hace ruido con lo que sea y es por eso que de ahí han salido pues, huevadas, como el Grindcore, el Noise, que son, ya pues, la libertad extrema. Entonces es eso tratar de explotar la libertad en la creación.

Experimentarías con el Noise.

Noise. No me atrae mucho, no soy muy noisero, más sí con el Industrial, eso sí.

¿Cómo es el trabajo en Dogma sobre la elaboración de los temas?

Ahora con la inclusión de este pata en la voz, este pata trabaja sus canciones dentro de la carátula del industrial, o sea es industrial y nada más y le gusta el Hardcore y el Black Metal. Entonces estamos tratando de fusionarlo, no físicamente sino musicalmente, entonces de ahí están saliendo algunas cositas interesantes. Ojalá que se pueda plasmar en un disco.

Tienen un proyecto cercano de grabación.

La propuesta está dada hace tiempo, o sea, sí nos han dado luz verde para poder grabar, pero lo que queremos es demorarnos lo suficiente para sacar un buen disco, no una cuestión para enseñar ¡Mira ya sacamos¡ Sino una cuestión que quede, que pueda trascender más allá del ámbito subte y que sirva de algo.

Hay una cosa que veo se está dando sutilmente pero que puede explotar en poco tiempo. La bronca entre los subtes y los recen ascendidos metaleros en los finales de los 80’s, han devenido en que la gente subte ve mal a los chibolos “alternativos” y a los grupos que se autonombran “grunge”

No, siempre han sido huevadas.

Pero esas huevadas, determinaron muchas cosas que truncaron, otras muchas cosas dentro de la movida.

Sí pues. O también han resultado en fusiones medio raras. Es como antes los metaleros renegaban del pogo. “puta es un baile cojudo” y a las finales todos los metaleros estaban pogueando. Son cosas así, no, ya con el tiempo se verá que cosa va a pasar.

Otra cosa. ¿Seguirán Las cúrsiles?

No, eso fue una época, fue un tiempo y nada más, está ahí y ya no tengo porque trabajarla. O sea ahora lo que pasa es que con Leuzemia teníamos un pequeño aguante y no podíamos salir de ese hueco de las 10 canciones que tocábamos todas las noches y entonces con el cambio de integrantes, entonces ahora si podemos trabajarlas, ¿no? O sea estamos trabajando música de repente un poc de la que hago en Dogma y música que la hacía dentro de Las cúrsiles, entonces eso se está mezclando, entremezclando, puta, con el rocanrol de Leuzemia. Entonces en el próximo disco va a salir con todo eso ¿no?; o sea, a algunos ya no les parecerá Leuzemia, cosas así ¿no? O sea hay gente que idealiza un grupo, un sonido o unas figuras. Pero... Leuzemia ahorita es eso, es el resultado de, carajo, de 15 años que estoy acá; pues, o sea, puta que, no voy a estar siempre repitiendo los mismos tres acordes. Es eso ¿no?

Se dice que Daniel con Leuzemia ya están quemados, que Dogma era una manera de Daniel para aferrarse a algo y que tu futuro estaba en el tipo de música que empezaste con Las Cúrsiles Romanzas y que continuaste con las sobrantes, Patíbulo de Langostas, Tanque Diatriba, etcétera y que con esa música se proyectaría más aún la movida de grupos nuevos o por llamarlos de algún modo subterráneos de los 90’s.

No, creo, eso sería dentro del ámbito comercial netamente, o sea, si podría resultar si es que yo me dedicaría a hacer eso ¿no? Pero, no es eso lo que se quiere ¿no? Lo que se quiere es un poco desarrollar la escena paralela y Dogma es una alternativa y con Leuzemia es otra, o sea, pa’mi Leuzemia está mejor que nunca, porque ya estamos trabajando por fin las cosas que siempre hemos querido trabajar ¿no? Que es la música y el rocanrol. O sea, como salió en el disco el mito ya se rompió, esa huevada ya quedó enterrada. Y si la gente cree o piensa que Leuzemia está quemada ¡Mejor pe’on, puta, pa’mi es paja, pe ‘on, puta porque me convierte en un grupo más! O sea, que era eso en lo que en un principio se quería, o sea lo que se quería no era, puta, que Leuzemia grandazo y el resto chiquito ¿no? Lo que se quería era una igualdad con todos los demás grupos. Y ahora sí, pues, estamos como los demás grupos, estamos comenzando de cero, o sea, nos hemos convertido en un grupo nuevo, en un grupo ya pe que de repente no tiene mucha hinchada ¿qué sé yo? Entonces, este... y la gente la vamos a ganar con nuestros propios medios, o sea, no por unos pergaminos que se hicieron hace 10 años, eso es una huevada, una cojudes ¿no? Uno, uno tiene el reconocimiento de la gente por lo que hace ahorita y no por lo que hizo hace 10 años y de allí se va a dormir ¿no? Entonces eso lo vamos a hacer a partir de ahora.

Justamente por eso, Leuzemia es un grupo que ha vuelto con canciones de hace 10 años y tú una vez dijiste que siempre ibas a hablar de lo mismo en un concierto, porque te sientes igual que hace 10 años.

Claro, pero eso no significa repetir las mismas canciones o repetir la misma música. O sea el hecho que siga pensando lo mismo, eh... pretendo seguir siendo honesto ¿Qué se yo? Creo todavía en un montón de gente, creo todavía en la honestidad de un buen sector de la mancha, todavía creo en todo eso, o sea, de repente soy iluso ¿qué sé yo? Soy más idealista.

Claro, pues, mientras muchos grupos se han vuelto adultos, Leuzemia continua con esa fuerza adolescente. Ponte: “Al colegio no voy más”, “Barras malditas” y eso es precisamente lo que los jóvenes buscan. Por eso Leuzemia, se hace más conocido, yo veo a los chiquillos que poguean y los viejos subtes están al costado mirando lo que antes hacían ¿Esa es la fuerza de Leuzemia, su empatía con el público joven?

Claro pe, pa’mi es bacán. O se, puta que, yo estoy en galerías Brasil, en el jirón de la Unión, no sé, y se me acercan colegiales “Puta Daniel, puta qué paja”, entonces y no son ni subtes ni metaleros, bueno ni pankekes, ni nada. Puta, o sea, son patitas que se identifican con una onda que estamos generando y que ha sido lo mismo que estuvimos haciendo en el 83 – 84, o sea, es una cosa que se fue generando. De repente de aquí a unos 5 años, puta, toda esa manchita que estamos generando ahora, van a hacer cosas, de eso se trata, o sea, seguir generando cosas, o sea no, ta’que no espera el reconocimiento, carajo, de los 50 pankekes viejos que quedan, puta, esa huevada es una estupidez.

Dentro de los grupos subtes y los que han salido, existe una constante en la temática: la protesta, lo contestatario y las vivencias bastante íntimas. Pero esta constante ha dejado de lado una temática muy valida, la temática barrial, o sea los chicos de barrio, las broncas, las pandillas, las barras, todo eso que está en ebullición dentro de los jóvenes ¿Por qué no se ha tocado esos temas dentro de los subtes?

Porque están más preocupados en cuestiones de panfleto. Inclusive hay grupos que se preocupan por la guerra nuclear, cosas así ¿no? Esas son cosas que colindan lo absurdo. Pucha que no... cuando hay cosas más cercanas a nosotros, puede ser nuestra familia, ta’que tu lío con tu enamorada, tu barrio o lo que pase en tu barrio o ¿qué sé yo?, ¿no?, yo no sé, se vienen a preocupar por cuestiones de Afganistán, que los yanquis fuera de África... Putamadre, no seas huevón... y no sé pe’, creo que hay cosas más importantes, al menos un poco más cercanas.

Ustedes lo han desarrollado en parte, pero la mayoría no se ha dado cuenta, creo.

Sí pues, no sé, creo que es un poco subliminal el asunto, o sea, creo que así se está desarrollando, o sea, creo que los adolescentes se dan más cuenta de lo que estamos haciendo, que lo que se dan cuenta los pankekes viejos, o sea pa’los pankekes viejos esas son chiquilladas.

¿Y cómo vas en el amor?

Oe, ya pe’, ya ves.

Ja, ja. Y en el fútbol, del Boys ¿no?

Por supuesto.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Mundo cachina: el mundo marginal convertido en crónica

Esta es una entrevista hecha al periodista, narrador, poeta, cronicante y editor, Augusto Rubio Acosta. Dada la importancia de su obra en su ciudad natal de Chimbote, me parece indicado difundir esta interesante conversa, desde esta humilde esquina de nostalgicas historias.
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Entrevista con el narrador y periodista Augusto Rubio Acosta
Mundo cachina: el mundo marginal convertido en crónica

Juan Salazar Beraún

Más de diez años después hemos vuelto a ver en persona a Augusto Rubio Acosta, viejo compañero de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas y habitante permanente de ese nunca bien comprendido mundillo literario peruano. De la época de las aulas y de Mapa cultural, la revista que publicáramos durante nuestras últimas temporadas en San Marcos, no le queda sino la voracidad por la lectura, el caminar apurado y ese aparente halo de tristeza o taciturnidad que se quiebra con la confianza de los libros y la alegría de los días. Pero hablemos mejor de Mundo cachina (Río Santa Editores, 2007) el nuevo libro de este incansable habitante del lenguaje.

Augusto, quienes te conocemos desde hace mucho te recordamos siempre apegado a las formas no tradicionales de la escritura, al lenguaje coloquial. Estoy hablando de El Comando y también de las primeras publicaciones que los cursos de la universidad nos obligaban a producir. Al leer tus libros hemos constatado que esto no ha cambiado; al contrario, como que se ha acentuado esta característica en tu trabajo literario junto a un marcado aliento lírico. ¿Cuál es tu reflexión sobre esto?

A ver, El Comando siempre fue una revista donde era posible volcar las experiencias del barrista de Alianza y nació con ese objetivo: era una revista para el hincha de tribuna popular. En ese sentido siempre consideré que el lenguaje propio de la conversación debía ser registrada en la revista y en las obras escritas llamadas “formales”. El habla coloquial brota, natural y espontáneamente de la conversación de mis personajes, de mí mismo. Yo no dejo a un lado las manifestaciones lingüísticas conscientemente formuladas y quizá más cerebrales, lo que sucede es que quienes mayormente hablan en mis libros son gente del mundo marginal, desclasados y personajes que se comunican a diario en términos no académicos. Eso no quiere decir que no cuide que no se filtren impropiedades, cacofonías o códigos poco elaborados. A mi me agrada este tipo de lenguaje porque lo siento más afectivo, más musical, más cercano a la gente, al pueblo.
¿Cómo así te animaste a publicar narrativa?, cuéntale a los lectores de Máquina Zine ¿cómo acabaste haciéndote un narrador?

Aunque no lo creas, eso no es tan sencillo de explicar; digamos que las cosas sucedieron en el camino. Antes de publicar mi primer libro de cuentos Avenida indiferencia (Altazor, Lima, 2007) tenía al menos una docena de historias trabajadas a lo largo de varios años, las mismas que tuve que echar al cesto de la basura y del olvido porque después de mostrárselas a algunos amigos narradores caí en la conclusión de que no servían y constituían un mero ejercicio narrativo. A mi me dio mucha pena dejar de lado esos relatos porque fueron parte de una época maravillosa en mi vida. En ellos los personajes eran mayormente hombres y mujeres de teatro, que -como tú sabes- es una de mis pasiones. Incluso recuerdo que llegué a armar las historias a manera de librito artesanal. Remember Miraflores se llamaba ese conjunto. De esos relatos sólo rescate uno –modificado y recortado- en Avenida indiferencia, es una historia que habla del mundo de las tablas y quedó finalista en un concurso regional de cuento organizado allá por 1998 en un distrito ubicado al sur de mi ciudad.

Bueno, ¿y?...

Como te decía las cosas sucedieron en el camino. Después de la universidad volví a Chimbote, mi ciudad natal, donde inicialmente trabajé en cosas que no tenían absolutamente nada que ver con el periodismo, pero que me sirvieron de mucho para conocer otros mundos y personajes que de a pocos fui adoptando en mis nuevas historias. Empecé a publicar crónicas en el Diario La Industria de Chimbote, donde ya habían estado apareciendo mis artículos de opinión. Me vinculé al Grupo de Literatura Isla Blanca, donde aprendí bastante al lado de experimentados escritores del lugar donde nací, y poco a poco -con la lectura- fui afinando más el estilo. Avenida indiferencia salió a la luz en 2005, pero el libro estuvo listo desde el 2000. Lo que uno tiene que sufrir para que un editor se fije en tu trabajo… Felizmente hasta ahora mis libros han sido publicados por universidades o por editoras que han creído en mis textos; yo no he tenido que invertir un sol en la edición de ninguno de mis libros.

¿Qué tan estrecha es la relación entre Mundo cachina y tu trabajo periodístico?

A este libro yo le tengo un cariño especial. La mayoría de crónicas reunidas en ese libro aparecieron primero en La Industria de Chimbote, medio de comunicación donde trabajaba y que me permitió adentrarme en los espacios más disímiles y marginales de la ciudad. Durante buen tiempo anduve coleccionando crónicas producto de vivencias y conversaciones con alcohólicos, prostitutas, drogadictos, barras bravas, músicos populares, habitantes de barriadas, botaderos de basura, también crónicas respecto a mis preocupaciones como ciudadano y lector: la lamentable situación de la biblioteca de mi ciudad, reflexiones en torno a la lectura, la poesía, viajes, en fin, temas diversos. Mundo cachina se debe a todo eso y su vínculo con el ejercicio periodístico es tan evidente que a muchos periodistas que conozco les ha encantado el libro en tanto tiene esa impronta propia de las redacciones de diario.

¿Escribir es un sino?

Uno tiene el destino que se busca, el destino que te haces. Y si eres escritor, pues tendrás el destino que te has hecho con lo que has escrito, con tus libros. Desde que me di cuenta de mi verdadera pasión le puse mucho punche a mi trabajo creativo, a leer como un descosido, aunque confieso que he pasado largas temporadas alejado de un trabajo sostenido debido a que el trabajo que tenía muchas veces se convirtió en un obstáculo para escribir. Felizmente siempre he vuelto al ruedo, me siento muy cómodo aquí aunque no me considero un escritor disciplinado; ojalá con el tiempo lo fuera.
Hace un rato decías que Mundo cachina significaba el fin de una etapa en tu producción literaria. ¿Qué se supone que deben esperar los lectores?

Nada en especial seguramente. Lo que pasa es que con este libro siento como que cierro un ciclo e inicio otro. Vengo trabajando un proyecto editorial que acaba de iniciarse y eso me va a absorber en cuanto a tiempo se refiere; eso no significa que continuaré escribiendo, al contrario. Voy a seguir “limpiando” y alimentando mi nuevo libro de cuentos, el mismo que se va a tomar todo el tiempo del mundo para ver la luz. De igual forma los poemas y las crónicas que ya empezaron a apilarse en el escritorio. La difusión de la actividad cultural a través del programa de radio, el periódico donde escribo y el blog que administro (http://www.mareacultural.blogspot.com/) es algo que siempre voy a mantener en tanto eso se ha vuelto parte de mí desde hace mucho y es algo que realizo con sumo agrado. Con Mundo cachina se cierra una etapa. Ahora mismo estoy armando un libro de crítica literaria en torno al Grupo de Literatura Isla Blanca, el colectivo cultural que me vio nacer, y eso ya está inscrito dentro de mis nuevas actividades.

¿Dónde se puede adquirir tu libro?

Para empezar en la editora misma que lo sacó a la luz: Río Santa Editores (Chimbote). En Lima puede ser adquirido en el Bulevar Cultural de Kilka y si prefieren las compras por internet pues basta sólo comunicarse vía el blog que administro. Ah, lo olvidaba, mi libro también está a la venta en La Cachina, el mercado marginal del lugar donde nací; hay dos o tres cachineros y cámaras de gas donde se está vendiendo el libro. Cuidado nomás con los choros; vayan misios, sólo con el dinero justo cuando vayan a adquirir el libro.

jueves, 6 de diciembre de 2007

VEINTE AÑOS DESPUES DE LA TRAGEDIA

Aún recuerdo esa mañana, un miércoles gris. Cruzaba apurado la avenida Alfonso Ugarte rumbo al colegio Guadalupe. Eran los últimos días de clases, los últimos de la secundaria, los últimos de mi época escolar. Faltaba poco para que cerraran la puerta y conmigo iban otros apresurados. Al llegar a la esquina de Uruguay un titular me detuvo: “Avión de Alianza declarado en emergencia”.

Veinte años han pasado de ese 09 de diciembre del 1987 en que me enteré de la tragedia. Si bien se ha hablado, escrito y especulado mucho sobre eso, muy pocos han podido dejar testimonio de lo que significó esa noticia para los hinchas y no–hinchas de Alianza Lima. Acá mi versión de lo que fue para mi ese hecho.

Paralizado e incrédulo me quedé revisando todos los diarios del kiosco. No me importó, que me cerraran la puerta. A la segunda hora ingresamos los tardones y a diferencia del ambiente de fiesta que había caracterizado los últimos días, para los de quinto; en el patio había un mutismo que disimulaba la pena.

Todos estaban dentro de sus salones. En el mío y a pesar de no haber profesor, mis compañeros estaban concentrados en dejar los recuerdos en las camisas. Algunos conversaban en voz baja, otros simplemente miraban un punto indefinido. En todo el patio se había olvidado la algarabía de ya haber acabado los exámenes, de esperar solamente la clausura, la fiesta de promoción y de salir en busca de nuestras vidas… Pero la partida de esas vidas que considerábamos eternas, nos devolvió a la realidad de que nada es para siempre.

Ser futbolista destacado te da esa condición de eterno. Y ese equipo estaba lleno de ellos. Si bien la muerte la podíamos encontrar a la vuelta de la esquina, con un petardo o un coche bomba. No creíamos que los ídolos, los héroes, los que veíamos en la televisión y los diarios; los que nos hacían gritar sus goles y disfrutar sus triunfos; los que en suma le daban alegría al pueblo, iban a tener un final tan trágico.

Poco a poco los rumores nos iban confirmando que el real significado de lo inevitable, había sido lo que nos borraba la sonrisa. Fueron cinco horas de incertidumbre. Algunos abrigábamos una mínima esperanza. La cual se nos desvanecería pronto. Recuerdo a mi amigo de apellido Rosas llorar sentidamente cuando una noticia nos decía que no había sobrevivientes. Este mismo amigo, me dejaría en la camisa su recuerdo, un aliancista con una frase que decía: “Te dejo este recuerdo de mi Alianza Campeón”.

Al salir del colegio fui corriendo al barrio. La esquina de Huaraz con Venezuela en Breña, donde nos juntábamos para ciriar a las del Rosa de Santa María, estaba igual de concurrida, pero igual de callada como el colegio. El primero que me confirma lo que no deseaba escuchar es un amigo aliancista, Rafael: “Todos murieron”. Otro amigo, crema él, se le une y me dan como una especie de pésame, a ellos siguieron otros más, cremas y blanquiazules. No había de otros equipos, pero sé que si lo hubiera habido igual me hubieran dado un pésame. Después me enteraría que se lo dieron a todos los amigos que llevábamos la de Alianza en el corazón.

Luego vendrían los informes, los homenajes, los posters en los diarios, las vinchas. Recuerdo que lo más conmovedor de todo fue escuchar llorar a Waldir Pereyra, Didi, en enlace telefónico desde Brasil, junto a Pocho Rospigliosi. De solo recordar ese momento me emociono.

Más allá de todo lo ocurrido alrededor de esta penosa tragedia, este hecho nos hizo reflexionar sobre la muerte a nosotros, chiquillos que estábamos por salir en búsqueda de nuestro destino. Más aún que solamente el año pasado habíamos visto a una de las victimas derrochar habilidad con la camiseta celeste de la selección del colegio y a quien después de campeonar, en un partido contra el Bartolomé Herrera, lo metimos en hombros al patio de honor. Sí, se trata de Braulio Tejada que recién había acabado la secundaria el año 1986.

Veinte años después, pienso que ese silencio en el patio de quinto, era para todos nosotros–aliancistas o no– el saber que en esos tiempos violentos, ninguno estaba seguro de nada. Ni del futuro ni de la vida. Ni los chancones, ni los brutos, ni los vagos ni los aplicados, ni los forajidos ni los sanos, ni los peleadores ni lo tranquilos. Ni siquiera los ídolos eternos.

¡Arriba Alianza toda la vida!

lunes, 3 de diciembre de 2007

A PROPOSITO DE LA FERIA DEL LIBRO DE NUEVO CHIMBOTE

Sin miedo a equivocarme puedo afirmar que la ciudad de Chimbote, es una de la que más veces ha sido considerada en poemas, cuentos y novelas publicadas. Únicamente, creo yo, superada por Lima. Lo particular de esto es que no sólo han sido escritores locales, los que usan sus calles y personajes para narrarnos historias muy bien escritas, sino también foráneos de la talla de José María Arguedas, Maynor Freyre, entre otros.

Los primeros rumores que escuché sobre Chimbote fueron los de mi padre. Eran Sus experiencias de obrero en las fábricas de harina de pescado. Él, como muchos, fue a probar de ese progreso que el Boom de la pesquería ofrecía a todos los peruanos. Lastimosamente esa explosión terminó por la ambición capitalista desmedida y la falta de planificación, sobre todo la falta de respeto a los recursos naturales y al medio ambiente. Pero, todas las contradicciones que hicieron de esa paradisíaca caleta de pescadores en una ciudad industrial, fueron motivo para que hombres y mujeres sensibles buscaran la manera de hacer saber que en Chimbote, no sólo se producía harina de pescado y productos siderúrgicos, sino también cultura.

La migración, de la sierra y de las ciudades de la costa. La llegada de comerciantes y aventureros europeos y asiáticos. Los conflictos laborales entre obreros y empresarios pesqueros. La formación de barriadas y el aumento de la delincuencia. La bohemia, las mujeres y el club de fútbol José Gálvez. Todo ello sumado al final del apogeo de la pesca y finalmente al terremoto de 1970, que destruyó un 75% de la ciudad, forjaron la temática que llenaría las páginas de cuentos y novelas.

Carlos Eduardo Zavaleta, Julio Ortega, Augusto Rubio, Fernando Cueto, Oscar Colchado (premio Juan Rulfo 2002) entre otros, son nombres que dan vida a la literatura de la provincia ancashina del Santa y de la cual se sienten orgullosos sus paisanos. Bajo la consigna de: "Para dejar de ser foráneos en nuestra propia tierra, leamos lo nuestro", Rio Santa editores, de la mano del señor Jaime Guzmán Aranda, promueve la lectura y valoración de sus escritores, mediante actividades literarias.

La Feria del Libro de Nuevo Chimbote, es una muestra. Auspiciados por la municipalidad de dicho distrito y por personas amigas que de alguna u otra forma apoyan para que todo salga bien. Se nota el compromiso y yo puedo dar fe de ello, porque fui invitado el 27 de noviembre a presentar mi novela.


Desde el año 1998 no visitaba Chimbote. He vuelto a caminar por sus céntricas calles, apreciar sus mujeres, libar cerveza en uno de sus más antiguos bares: El Chissisi y pasear por su bello malecón.

Pero siempre uno se encuentra con las contradicciones propias de esta urbe: Mientras la calma del mar y la vista de las islas que rodean la bahía, adornadas por algunas bolicheras, me hacía pensar y replantearme algunas cuestiones sentimentales, pude ver a cuatro lobos de mar que yacían varados entre las piedras que colindan con el malecón. Una decena de buitres daban cuenta de ellos. El mar contaminado, por los desechos de las fábricas harineras y siderúrgicas, es el causante.
Más allá de esto he quedado agradecido con la hospitalidad de los organizadores y del público. Con las muestras de solidaridad literaria que escritores como Augusto Rubio, Pablo Pinedo y Fernando Cueto dieron a mí persona y a mi libro. También impresionado por la belleza del distrito de Nuevo Chimbote, con su plaza mayor y su hermosa Iglesia Catedral.

Pero, por sobre todo, impresionado y agradecido con la preocupación por difundir la literatura de su ciudad y del Perú entero.

jueves, 22 de noviembre de 2007

UNA BRONCA DE COLEGIO

Para la gran mayoría la época del colegio es la mejor de nuestras vidas. Para otros, misántropos en su mayoría, quizá sea la etapa en que germinaron los traumas y manías que arrastran hasta hoy. Por tal motivo el recuerdo del colegio es para ellos como una patada directa a los huevos…o a su corazón.

Yo pienso como los primeros y por eso mis recuerdos son de la mejor manera. Y no porque haya sido un chancón o un sobón, porque en realidad fui de los que llaman indisciplinados, sino porque allí forjé amistades que determinarían mucho en lo que ahora soy.

Guadalupe recinto sagrado fue mi colegio amado que nunca olvidaré, dice el vals que inmortalizó Rafael Matallana. Sí, estudié en el Primer Colegio Nacional de Nuestra Señora de Guadalupe hasta el año 1987, fecha en que después me ví arrojado a la nada, sin saber qué carajo hacer.

Era como salir del vientre materno arrojado a un mundo que no se presentaba nada promisorio. Uno sabía que mientras estuviera en el colegio, tenía asegurado algo que hacer por cinco años. Los viejos, al menos los míos, tenían muy claro que era su responsabilidad soportarme hasta que acabara la secundaria.

Yo al menos traté de portarme lo mejor que pude. Salvo algunas citaciones por poner apodos a los profesores, evadirme de clases o una pelea contra algunos compañeros. Sobre todo esa de antología cuando estaba en cuarto año y que involucró a todo el turno tarde. Pelea bizarra en la cual me vi involucrado de manera indirecta.

Un gorilón de la sección A se peleó a la vez con dos de mi sección: El chato Landeo y el flaco Madrid. A los dos los chancó y feo. Yo no podía concebir que uno le pegara a dos al mismo tiempo y se los hacía saber a los chancados. Quizá envalentonado por eso, el gorilón me tocó la espalda y me dijo: “Peléate conmigo entonces”.

Pensando en el factor sorpresa me le fui encima con todo. Por apresurado no me había quitado la mochila que fue de donde me agarró y pudo tirarme al piso, me dio tan bien que en una me hizo sangrar de la nariz. Pude soltarme, pero la hemorragia no paraba. Los de mi salón me dijeron: “Vamos, trénzate con él y nosotros lo reventamos”. Yo creído les hacía caso, pero apenas me trenzaba, y muy a pesar mio, escuchaba las voces de: “Nadie se meta”. El resultado fue llegar a casa ensangrentado, la camisa hecha mierda y el pantalón roto por las piernas. Mi vieja quiso ir a quejarse pero la detuve. Contra lo pensado mi viejo me apoyo. En la noche escuché que discutían y a mi viejo decir: “Déjalo, él sabrá cómo remediar esto”.

Y así fue. Al día siguiente a la hora del recreo estaba jugando básquet en los tableros del patio de quinto año. Entonces vi que la puerta de la sección A se abría y el gorila salía primero adelante de sus compañeros. Caminó hasta donde estaba yo y me dijo: “Hey, ¿Qué dices? Quieres la revancha o ya te pegué?

La firme que ya no quería pelear, pero miré los rostros de mis compañeros, esperanzados en que yo salve el honor del lonsa, sobre todo Landeo y Madrid. No lo pensé más: “A la salida nos sacamos la mierda” le dije. Y me fui al salón a prepararme. ¿Y qué era prepararme? Ver la mejor manera de que ese gorilón, que era de mi tamaño (1.81) pero del doble de grueso, no me matara por segunda vez.

La revancha corrió de voz en voz por todos los años del turno tarde (Segundos, terceros y cuartos) pero como toda bola, llegó distorsionada, sobre todo a los que me conocían de los otros patios. Según eso yo me iba a pelear con el gordo Mariscal… Nicagando hubiera hecho eso, porque si bien mi verdadero rival era un gorilón, el gordo Mariscal era King Kong Bundee y Andrei the Giant, juntos.

Muchos se preguntaron si yo tenía vocación suicida o si mi eterno amor platónico –Una alumna del Rosa de Santa María, llamada Jeaneth Fischer y a quien conocían por La Coneja– me había dicho que no, lo cual nunca me dijo porque yo nunca me declaré, era el motivo para desear que el gordo Mariscal me mandara al otro mundo de un sopapo.

A la hora de salida en la avenida Uruguay en el moment of the true, la calle estaba llena de sapos de todos los años y secciones. La revancha del siglo no hubiera tenido mayor expectativa. Mis parciales se plegaron dándome palmadas en la espalda, palabras de ánimo y consejos de cómo enfrentar al gorilón. Por dentro me decía: "Sí huevón como tú no vas a recibir los puñetes". El recuerdo de los golpes del día anterior me hacía temblar las piernas. De buena gana hubiera dejado todo allí, más aún que en mi Gólgota iban a estar presentes decenas de testigos que seguro al día siguiente iban a hablar sobre mi crucifixión.

Nos fuimos al pasaje García Calderón, una calle estrecha que une la avenida Uruguay con Bolivia. Se abrió el circulo, y en medio los dos. En una nos trenzamos. Por un acto reflejo, debido a que hasta los doce años había practicado lucha libre, lo lancé al piso con una llave que se conoce como Lance de Cabeza. La vaina es que aprovechando esa situación no dejé de meterle puñetes en todo lo vulnerable que él me dejaba para golpear. Sabía que si se levantaba, yo moría. Así que me empeciné en que no lo hiciera. Sólo cuando de
una ventana vecina cayó agua, lo solté. Aprovechando la confusión y que el gorilón aún estaba en el piso, más de uno de mi sección le metió harta taba.

Ya no podíamos seguir peleando en ese lugar. Nos fuimos para el pasaje Bailones, que está en Breña a una cuadra paralela a la avenida Alfonso Ugarte. Allí otra vez nos medimos y nos dimos uno que otro golpe, pero me di cuenta que mi rival ya no daba más. Sus golpes iban sin dirección y débiles. Tanto así que lo que yo deseaba evitar: trenzarnos otra vez, fue la estrategia para seguir dándole… Hasta que tiró la toalla. “Por las huevas nos estamos peleando”, dijo. Sentí que estaba capitulando, que ya no tenía fuerzas. También yo estaba cansado y él, por mayor peso, podía sacar fuerzas de donde sea y quizá reventarme como el día anterior. Entonces lo solté le di una palmada en la mejilla y le dije: "Está bien ahora yo te pegue".

No sé si él pensó en un empate, pero yo lo vi como un triunfo, había salvado el honor del salón, de mis dos amigos y el mío propio por la chancada del día anterior. Lo que había pensado que sería mi Gólgota se convirtió en mi Junín y Ayacucho, en mi Tarapacá, en mi Marcavalle, Concepción y Pucará.
Al año siguiente en la fiesta de promoción de todas las secciones y con más de dos cajas de cervezas en la cabeza me puse a tomar con el gorilón. Recuerdo que nos reímos bastante y hablamos de otras cosas, sólo en un momento alguien mencionó nuestra pelea. Él me dijo: “Ya fue eso, no pasa nada”.

Veinte años después volví al aniversario del colegio que fue el 14 de este mes. Precisamente fui un día antes, a la procesión de la Virgen de Guadalupe y si bien no soy católico ni de ninguna religión, respeto mucho la espiritualidad, que en la veneración hacia esa virgen morena sienten miles de guadalupanos. Me encontré con amigos de otras promociones que habían estado conmigo en la Banda y en la Escolta. No encontré a ninguno de mi promo, el quinto año sección G de 1987 ni de otras secciones.

Pero entre risas y recuerdos, uno mencionó esa bronca que protagonicé años atrás. Dijeron que aún la recuerdan y que ya son tantos los comentarios que no precisan si yo gané o perdí. Yo les dije que fue un empate, pero que ya no tenía importancia. Como me dijo el gorilón en la fiesta de promoción: "Ya fue eso, no pasa nada".

Y de verdad fue así, porque cuando sonó el himno del colegio, canté con el mismo fervor que esa noche de diciembre de 1987 juntó al que había sido mi rival:

Hermanos del Guadalupe, recordemos nuestra misión, juremos ser siempre unidos y ayudarnos sin distinción, pues somos guadalupanos que es emblema de tradición, seremos los paladines de esta nueva generación, de esta nueva generación, de esta nueva generación…

miércoles, 31 de octubre de 2007

ROCK PERUANO HECHO POR MUJERES

Este artículo iba a salir en el año 2003 en la revista El Túnel de la casa Museo José Carlos Mariátegui. Lo entregué a los editores, pero la revista nunca salió. Para que no se pierda, la rescato del tiempo y se las brindo a ustedes. Agradezco la importante colaboración de Diego G y Luis Berrocal del fanzine El Sotano Beat (http://www.columnabeat.blogspot.com/), quienes me mostraron sus archivos. Advierto que fue redactado en el 2003. Si hay alguna omisión, posterior a esa fecha, ya saben cuáles son las causas. No obstante, quiero mencionar a Ysabel Omega representante del Reggae local. Espero les guste.
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SON POCAS PERO SON: Derrotero y actitudes de las rockeras en el Perú.

Dentro de los momentos más importantes del rock hecho en el Perú la presencia femenina ha tenido sus altibajos. Además su característica temática y musical, que no se ha diferenciado mucho de sus pares varones, ha contribuido a que tengan perfil bajo o pasen rápido al olvido. Últimamente el incremento de público femenino y sobre todo de bandas, nos avizora un futuro prometedor. Acá un recorrido sobre ellas y su discurso a través del tiempo.

Las inocencia nuevolera.

Existe controversia por la música de los sesentas. La nueva ola no era un estilo en sí, sino una movida musical con distintos géneros que muchos no vinculan con el rock, pero que derivan de él. Ritmos como el a gogó (1), surf, twist predominaban por ser más digeribles a los oídos juveniles. Y sobre todo para ser cantadas por interpretes femeninas. Pedro Cornejo (2) no considera a las de este período, como rockeras propiamente dichas por lo afirmado líneas arriba. Luis Berrocal y Diego García, editores de El Sótano Beat (3) sí consideran estos ritmos, y a las cantantes dentro del rock. “Obviamente las letras y la música es distinta, más tranquila, por el contexto que se vivía en el País” advierten.

Hecha esta salvedad se puede mencionar a Nadia Milton, llegada de Chile, que popularizó la canción "Aquellos de mi edad" como una de las primeras. Junto a ella, en 1964, surge Chela Roselló, cultivando el Twist. Cantaba en inglés y castellano un tema de Doris Day: "Lo que será, será" También popularizó temas en italiano y japonés como la canción "Sukiyaki".

Posteriormente habría una eclosión de muchachas interpretes, la nueva ola estaba en auge: Rita Sáenz y su conjunto hace una versión de Nancy Sinatra "Estas botas han sido hechas para caminar". Natacha y su tema "Enséñame a olvidar". Kokie Palacios y Los Dreams con la canción "Sonia" dedicada a una amiga. Elena Cortez con “Flechita de amor”.

Entre otras podemos mencionar a Connie Phillips, Georgina Quintanilla, y Gabriela quien en los setentas llegó a la final del festival OTI con "El mundo gira por tu amor". De todas ellas serían las de mayor éxito Lucy Villa con "Lamento hippie" y la muy recordada Kela Gates quien, acompañada por los Belkings, inmortalizó el tema “Néctar de verano”.

Luego aparecerían cantantes que incursionarían en la animación y la actuación. Regina Alcóver y Anita Martínez (4) También Chacha Ormazabal., Zoilita Soriano y Patricia Aspíllaga con el tema “Marioneta en la cuerda”.Esta última triunfaría en México como actriz de telenovelas.

Entre las agrupaciones netamente femeninas se encuentran Las Extras que hacían surf y agogó. Una disquera les ofreció grabar, pero no aceptaron porque el dinero ofrecido era modesto, posteriormente desaparecieron. También están Las Demis, compuesta por Isidora Gutiérrez ( 1ra guitarra) Maria Rosa Alcántara (2da guitarra) Evangelina Urbina (bajo) y Roxana Agostini (batería). Fue el único grupo femenino que paso a la gran final del concurso de Nueva Ola, a gogó organizado por el diario Correo y canal 4 en octubre de 1967. La nota aparecida en el diario organizador menciona a otras agrupaciones de mujeres que se quedaron en el camino.

La característica fue el cover, en su mayoría, de cantantes norteamericanas, trasladadas a nuestro idioma. ¿Pero qué les era permitido difundir? De hecho estaban condicionadas por una censura tácita. La moral imperante vigilaba. Predominaban los temas de amor, amistad. El mexicano Gonzalo Gutiérrez en su libro “Canciones de nuestra época. Rocanrol y baladas de los años 60’s” hace una descripción que bien puede trasladarse al panorama del rock de esos años en el Perú: “Los mensajes de la letra de las canciones eran moralmente asépticos, sin ideas provocativas y, por supuesto, divertidas, aunque resultaran infantiles”(5)

La música juvenil no cuestionaba problemas inherentes a su época. Tampoco problemas propios de su edad más allá del enamorado o una amistad rota. Impensable encontrar referencias al conflicto social o la problemática del país. Lucy Villa en 1968 declara:“Mi hermana María Emma me había dado un sermón y me puse a llorar. En seguida me encerré en el baño y compuse ‘Lamento hippie’, una canción de rebeldía”. La nota recalca también que: “Sus canciones fueron compuestas en los días tristes en que sufrió dolorosas penas sentimentales” (6)

Es comprensible que los temas giren en torno a una temática cándida. Las adolescentes conservaban los viejos valores de una sociedad tradicional que se impartía en los colegios de monjas y nacionales. Además, la censura moral vigilaba a sus hijas más que a sus hijos. Era más indecoroso una chica rebelde que un varón. Esto no sucedía, por ejemplo, con bandas de hombres como los Saicos, que a pesar de sus escandalosas letras y presentaciones, lo veían como algo normal. Por ejemplo la revista Ritmolandia destacaba las posesas contorsiones sobre el escenario de Pablo Luna de los Yorks como una “enfermedad” que contagiaba a su público. Mientras que una nota a Georgina Quintanilla habla sobre su muchacho ideal. O Zoilita Soriano declarando después de triunfar en Argentina, que cambió de manager porque le sugirió tener un enamorado para que sintiera más sus canciones. “Pura publicidad, nada más. Yo tengo 12 años y no pienso tener enamorado hasta los 16, y esto, si mi mamá me da permiso” (7)

La fusión y el compromiso

La política educativa y cultural del régimen del general Velasco consideraba al rock , así como al hippismo, como una mala influencia para la juventud peruana. “Se explica como un producto de la alienación. La sociedad imperialista a través del cine, la televisión, la penetración cultural y económica ha impuesto sus valores en el permeable tejido de nuestros pueblos”. (8) Por esta razón impulsó y apoyó la difusión de la música y folklore nacional, en detrimento del rock.

La falta de espacios en los medios nacionalizados, que anteriormente disfrutaban los nuevoleros fue la causa principal de su disminución. Hubo maltratos a los músicos y difusores. Gerardo Manuel Rojas de Los Shains y posterior conductor de Disco Club afirmó en varias oportunidades haber sufrido prisión.“Ante las dificultades para conseguir una autorización y la evidente hostilidad oficial. Espontáneamente muchos jóvenes dedicados de lleno al Rock y al hippismo se vuelcan al folklore” (9) La expulsión del país de Santana fue la culminación de esta política.

A pesar de ello algunos sobrevivientes de los años sesentas siguieron en la brecha. De las mujeres Lucy Watanabe y Gladys Mercado fueron las más destacadas. En esta última se advierte un cambio en la temática. Su canción “No me mates mamá” es un manifiesto mensaje contra el aborto. Si se considera el contexto, este tema está dentro de un conservadurismo que va contra las consecuencias de la revolución sexual y contra las ideas que sobre el aborto tenían las propulsoras de la liberación femenina en esos años. Aún estaban presentes los viejos valores.

La apertura del régimen a ideas de izquierda, toleró a agrupaciones de música latinoamericana, como los Jaivas de Chile, que traían la novedad de fusionar rock con música autóctona y un fuerte compromiso político. En el Perú se puede mencionar a Lita y el Ayllu (10), así como el Polen y la Banda Celeste.

Con Lita y el Ayllu – rock fusión – se puede hablar ya de una rockera. Lo mismo de Roxana Valdivieso y su banda Breeze. Pero existe una diferencia. La primera está considerada dentro “de una generación de músicos que – sin ser todos rockeros – experimenta día a día en busca de una autentica música contemporánea peruana” (11) La segunda mantenía los covers. Su versión del tema “Lay Down” de la norteamericana Mélanie es realmente muy bueno. Hacia finales de esta década haría su aparición la cantante de música disco llamada Lizzy, que sin hacer rock es lícito mencionarla porque mantenía el ingles en sus interpretaciones. “En Latinoamérica, el rock empieza como una moda más asumida por la clase media , pero, poco a poco, con el transcurso del tiempo, cuando el rock toma nuevos caminos y su filosofía es comprendida con mayor acierto, se empieza a producir una lógica decantación. Hoy en día es relativamente sencillo distinguir a los rockeros auténticos de los sectores puramente esnob de la clase media alta” (12)

Fuera de estas representantes, queda nada por nombrar. El rock había sido reemplazado por la música latinoamericana. Tiempo Nuevo, el conjunto más destacado, cuenta con dos presencias femeninas. Años después aportaría una interprete para el rock: La chilena Danai con su grupo Pateando Latas.

Vanguardia y radicalidad

La necesidad de expresión de una juventud atrapada en medio de la violencia política y la crisis fue uno de los factores para el surgimiento del rock subterráneo. La aparición de bandas de distinto estilo por todos los barrios de Lima y provincias fue calificado como fenómeno social. Muchachos de toda edad cogieron las guitarras y se lanzaron con lo mínimo de conocimientos a expresar su sentir a una sociedad que los había tenido relegados.

A pesar de la cantidad de bandas, la presencia femenina no fue significativa. En “La maqueta de los trece” (13) el grupo Delirios Krónicos presenta como vocalista a Mili con el tema “Épocas futuras”. Por esa mismo tiempo Flema tenía en coros a Patricia Roncal Rolera, quien más tarde sería conocida por María T-ta y su grupo Empujón Brutal. Posteriormente formaría la banda netamente femenina:“La concha acústica” alternando con “María T-ta y sus puntas”. Al abandonar María T-ta el primero, las demás forman Hijas de la decadencia y logran tocar en 1988 en el colegio Los Reyes Rojos. De allí desaparecen.

Cabe mencionar a Milagros del grupo postpunk Medro. A Ximena, corista de la primera época de Voz Propia. Rocío –o Rochi para los amigos– guitarra y voz de Irreverentes. También a Ofelia, tecladista de Sor Obscena.

Dentro del punk Kathy es la más constante. Ha atravesado los años formando parte de Insurrectos y Perú no existe hasta llegar a Ex-cupidos. En cuanto al Heavy cabe nombrar a la cantante de Silex y a las chicas de Unix cuya vocalista Liliana cantó para Almas Inmortales en la final del concurso rock no-profesional en la concha acústica del campo de Marte en 1987.

Otra que participó en distintas bandas, fue Támira Basallo. En 1986, en la Escuela de Artes de San Marcos descubre la efervescencia subterránea e integra la banda punk Excomulgados. Posteriormente entra a Salón Dada virando al postpunk. Una vez desaparecido Salón Dada forma, junto a Jaime de Lama, Col Corazón, donde la búsqueda de un estilo propio alimentado por folklore, vivencias y literatura, le da una atmósfera experimental a su música. El mensaje estaba presente más en la música que en la letra. Muestran lo subjetivo del sonido y los estados de ánimo a través de él. Támira se encargaba del bajo y la vocalización.

A pesar de la poca presencia de mujeres se puede advertir una diferencia con sus antecesoras. Ya no encontramos las letras fresas nuevoleras o las políticamente comprometidas de los setentas. El rock subterráneo trae diversidad de estilos y temática. La protesta antitodo en las más radicales del hardcore punk, lo existencial en grupos Dark, el ocultismo Heavy Metal o el expresionismo musical tipo Col Corazón.

Lamentablemente no todas proponían algo coherente y serio. María T-ta por ser la primera frontwoman de un grupo subte causa mayor impacto en los medios y público, pero no supo aprovechar los espacios que se le abrían para masificar su propuesta. Ejemplo, la entrevista del diario Ojo (14) donde declara cosas como:“Sí, tocamos mal, pero quién ha dicho que es música, es antimúsica, o sea una expresión nueva, al que no le guste que se quite o si no es masoco y la cara que ponen es un vacilón” o que en el micro “es rico viajar apretada”.

Revisando sus letras, ironiza a las chicas “normales” calificándolas de “pitufachas”,“pituquezas”. Pero era tan insulsa su ironía que se ponía por debajo de bandas comerciales que ella misma, criticaba. Nada comparable, por ejemplo, con las Vulpes de España y canciones como “Me gusta ser una zorra”. Esto le trajo el rechazo de sus pares subtes. Miguel Ángel y Raúl Montañés de Voz Propia la califican de oportunista y de tener mierda en el cerebro (15)

Madurez y creatividad

Si bien el rock subte trajo corrientes no exploradas en nuestro país, la masificación de las mismas no fue inmediata. Las radios ignoraron tremendamente a las bandas, con excepción de programas de efímera duración como Radio Pirata o publicaciones tipo Esquina. Pero entrados los noventas (16) la llegada del cable, MTV y el auge del rock alternativo hicieron que la oferta musical se diversificara en las radios y disco tiendas. Así los jóvenes tuvieron acceso a las corrientes antes ignoradas y a las más vanguardistas. Esto aumento la presencia de publico en los conciertos, sobre todo de muchachas, en busca de bandas de buen rock. Grupos como Leuzemia o G-3 se animaron a desempolvar las guitarras y actualizar sus propuestas que quedaron truncadas. Llegó también una nueva camada de rockeras.

La sorpresa la darían los hardcoreanos de G-3 al incluir a Alejandra Pérez Prieto en voces, con quien grabarían el Psicotropía. En 1992 el grupo new wave Limbo tenía de vocalista a Mara Studart, alemana de nacimiento y radicada en el Peru desde 1980. Espirales, incluiría a una muchacha que responde al nombre de Sandra Requena. Ella sería la talentosa vocalista de Metadona, banda de mucha proyección que se separó hace poco. Hoy después de algunas presentaciones con el nombre de Extadona Sandra presenta una nueva banda llamada Atómica.

Otras talentosas: Pierina Less de Madre matilda que al parecer se está encaminando a una carrera solista fue considerada mejor Vocalista femenina Pop /Rock 2002 realizado por el programa de radio Zona 103. Menos pop y con más fuerza vocal Claudia Maurtua de Ni voz ni voto impresiona y se deja sentir en cada presentación.

De agrupaciones femeninas las únicas son Área 7 y Valium. Esta última banda con mucha creatividad y objetivos concretos se proyecta a ser la más sólida, musicalmente hablando, dentro del panorama del rock peruano. Más comprometidas con causas sociales desde una perspectiva anarco punk, están Aracelly de Generación perdida, Mayra de Dislexia, Nátaly de Dizpareunia y Mónica de Oxidra. Para ellas es más importante el mensaje que puedan brindar a cuanto publico las escuche. Alternan los ensayos y conciertos con la militancia en colectivos y la difusión de su lucha e ideas.

Adioses y promesas.

Este recorrido temporal nos ha aproximado a la presencia de las mujeres dentro del rock local y también a acercarnos a su discurso. Al igual que en otros países de mayor tradición rockera no hay una diferenciación tanto en la temática como en la participación, salvo en los sesentas donde, a diferencia de los varones, la candidez era propia de las interpretes y agrupaciones femeninas. En los setentas es difícil encontrar diferencias por la escasez de grupos y el generalizado compromiso político, aparte de las que se dedicaban al cover. Y en los ochentas la temática subte, lo más representativo de esos años, tocaba todos los aspectos de una problemática juvenil, femenina o masculina, inmersa en medio de una crisis general del país.

Pedro Cornejo, opina: “el fenómeno del rock femenino en el Perú no existe, es inventar algo. Puesto que dos o tres cantantes o grupos es efímero para ser representativo”. Agrega además “Salvo algunas características a destacar como Claudia de Ni voz ni voto o Pierina Less de Madre matilda por su buena voz, no encuentro diferencia con un grupo de hombres pues las canciones que, por ejemplo, canta Claudia pueden ser cantadas por un varón” (17) Ante esto la mencionada Claudia Maurtua opina: “Yo compongo las letras que .son situaciones que cualquiera puede sentir, sea hombre o mujer. Son intimistas” (18) Veronik de Valium coincide en lo mismo “A la hora que uno se expresa sale lo que uno siente. Siempre son los mismos arquetipos que trascienden a hombres y mujeres, los géneros. La idea es aportar como grupo, como músico, no porque estés con falda” (19) Mayra de Dislexia concluye “ Es mejor que se valore por lo que uno hace y no por el hecho de ser mujer” (20)

El rock hecho por mujeres en nuestro país no tiene un pasado sólido. Con el incremento de público femenino en los conciertos tal vez se animen a formar sus grupos y estaremos viendo un repunte o alza. Por lo pronto bandas como Valium o Área 7, con presencia femenina como Claudia en Ni voz ni voto o solistas como Cecilia Cero son el presente talentoso. Esperaremos cómo se desenvuelven a futuro sus propuestas.
Notas
(1) El a gogó se crea en Los Ángeles en 1964 después de la música surf y está basada en la música de los Beatles. Debe su nombre al local llamado "Whiskie a gogó" en donde nació.

(2) Pedro Cornejo Guinassi. Critico de Rock. Participó en los inicios del Rock Subterráneo con el grupo Guerrilla Urbana y Frente Negro junto a Daniel F. Condujo el programa "Distorsión" vía TNP. Es autor de Alta tensión: Los cortocircuitos del rock peruano.

(3) El Sótano Beat, fanzine especializado en rock peruano y mundial de los sesentas, así como los ritmos de esos años: Sicodelia, surf, a gogo.

(4)Ambas son las madres de los cantantes Jean Paúl Strauss y Gianmarco, respectivamente. Regina Alcóver editaría en 1967 el L.P "Regina".

(5) Citado por Teresa Estrada Rodríguez en el articulo aparecido en www.jornada.unam.mx titulado: El discurso de las rockeras mexicanas: de la "manita sudada" a "vente en mi boca". Es autora de "Sirenas al ataque" historia del rock femenino en México.

(6) Revista Ecran No 48, 1968.

(7) Revista Ritmolandia No 26, abril 1969.

(8)Elías Taxa Cuadros. Drogas, hippies, alcoholismo y pornografía, página 24. Publicado por Importadores peruanos. Lima 1972. Este libro sirvió de manual en los colegios durante el gobierno militar.

(9) Gonzalo Rojas Samanes. Rock: ¿El virus inocuo? Por los caminos sinuosos del rock, hacia el nuevo movimiento de música urbana. Revista Quehacer No 23. Lima julio de 1983.

(10) El grupo se llama el Ayllu. Anteponemos el nombre de la integrante mujer para destacarla.

(11) Hugo Salazar Marquina. El rock: Pasión, realidad, sangre y rebeldía. Revista Quehacer No 23. Lima julio de 1983.

(12) Hugo Salazar Marquina...

(13) Cassete recopilatorio de 1985 con las principales bandas subterráneas.

(14) Leo Loayza. María T-ta la Subterránea. Entrevista en Revista D, suplemento del diario Ojo. Lima, domingo 7 de febrero de 1988.

(15) Franklin Jáuregui. Voz Propia, hacia los 90. Entrevista en Revista Esquina No 6. lima, 1988.

(16) Cabe mencionar a grupos como la Banda Azul de donde saldría Nina Mutal y Frágil que ante la salida de su vocalista Andrés Dulude recluta por un tiempo a la argentina Pinín Folgado.

(17) Entrevista realizada el 7 de febrero del 2003

(18) Entrevista realizada el 10 de febrero del 2003

(19) Entrevista realizada el 3 de febrero del 2003

(20) Entrevista realizada el 18 de febrero del 2003

FOTOS
María T-ta (Vozpropia.net)
Sandra Requena (Rockperu.com)
Valium y Area 7 (Rocío Farfán Salazar)

viernes, 12 de octubre de 2007

EN SUECIA PAGAN 400 EUROS A METALENFERMOS

Noticia que caerá muy bien a mi causita Oskar Reátegui de la banda dios hastío, ya que a todas horas está cantando y tocando mentalmente -con solo de guitarra y batería incluidos- algún tema de sus muchas bandas preferidas.
Sacado de www.elmundo.es
5 de octubre.- El título, por una vez, es literal. Suecia subvenciona a los 'enfermos' de heavy
metal. Efectivamente: qué heavy.

La noticia, sin más dilación: Roger Tullgren, de 42 años, ha conseguido que el Estado sueco catalogue su 'adicción' al heavy como una invalidez. Una pasión 'infernal' que le incapacita para llevar una vida normal. Como si le faltara un brazo (o varias neuronas), vamos.

Un juez de Hasslehölm, su localidad natal, ha certificado que Tullgren no puede desempeñar su trabajo sin someterse a intensivas y opíparas sesiones de heavy que, a veces, incluso le impiden llevar su labor a buen puerto (aunque Roger, muy suyo, puntualiza que el señorito prefiere death metal por las mañanas, y clásicos jevis de tarde).
El detonante fue el último (y al parecer enésimo) despido de nuestro héroe, que no pudo evitar asistir en 2006 a más de 300 conciertos para levantar su mano cornuda, abandonando su puesto de trabajo en tantas ocasiones que su jefe, poco comprensivo, le dio la patada. La sobredosis de calaveras, tatuajes y aperos demoníacos varios (Roger es al parecer una ferretería ambulante) nada tuvo que ver con el despido.
Tullgren llevaba ya 10 años intentando que la justicia sueca reconociera su adicción musical como una dependencia que le mermaba psicológicamente. Así que entre el juez y el INEM sueco buscaron la solución: un trabajo a media jornada donde además pudiera seguir cultivando su melómano cuelgue, y una pensión de 400 euros al mes para cubrir la parte del día no trabajada.
Tres psicólogos impulsaron la moción.
Roger, el genio, lo explicaba así al periódico sueco 'The Local': "Firmé un documento que decía: 'Roger se siente impulsado a mostrar su estilo heavy metal. Esto dificulta su situación en el mercado laboral. Por lo tanto, necesita ayuda financiera adicional'. Así que ahora puedo ir a una entrevista de trabajo vestido como voy habitualmente y darle ese papel al entrevistador".
Tullgren curra ahora de lavaplatos, y su nuevo jefe le deja vestir como quiera, recuperar las horas perdidas en conciertos y escuchar sus sinfonías 'jevirronas' a todo volumen "excepto cuando hay clientes", dijo a 'The Local'.
La patología de este 'metalómano' se inicia en 1971, cuando su hermano mayor le pone un disco de Black Sabbath a toda caña y envía al infantil Roger a otra dimensión. Ahora mismo, ya un señor de 42 tacos, Tullgren toca en dos bandas de su ciudad, pero si por él fuera serían doscientas.
Un absoluto monstruo Roger. Y un filósofo, a juzgar por otra de sus frases a 'The Local': "Podrán decir que debería crecer y escuchar otro tipo de música... Pero no puedo. El heavy metal es mi estilo".
Obviaré los juicios políticos, pero parece claro que, conforme España se acerca a los estándares europeos, un subsidio así al menos para los oyentes de OT, Trecet y Cadena Dial parece indispensable. ¿O no?