viernes, 27 de noviembre de 2009

VOZ PROPIA POR ROGER K


El poeta Roger Santivañez, conocido entre los subtes como Roger K, ha encontrado este texto sobre la banda Voz Propia, que fue escrita para un proyecto del también poeta César Ávalos, y me pide lo publique en este blog. Cumplo con él.


VOX PROPIA
[Testimonio. Especial para el libro de César Avalos]

LA PRIMERA vez que oí hablar de Voz Propia fue en el otoño limeño de 1986. En ese entonces yo trabajaba como coeditor del suplemento cultural Asalto al Cielo de El Nuevo Diario, sito en el Parque Orquidea, Pueblo Libre. Hasta allí llegó un día Carlos Magán, mejor conocido como Boui en el ambiente de la movida subterráneana. Hacía poco menos de un año que había estallado la bomba del rock subte en Lima con las bandas Leuzemia, Narcósis, Zcuela Cerrada, Autopsia y Guerrilla Urbana. Después de ésto numerosos grupos se propagaron por toda la ciudad. Uno de ellos fue Voz Propia. No recuerdo en qué concierto de aquellos días iniciales conocí a Boui, pero mi memoria lo ubica en el local de Parque Orquídea entregándome una nota sobre lo que él –en un momento tan temprano- ya denominaba la onda post-subterránea o simplemente la novísima expresión sub-urbana en rock. La nota fue publicada en Asalto al Cielo.


POCO después asistí al debut de Voz Propia, escenificado en la legendaria cave No-Helden en el jirón Chincha, a unos pasos de la Av. Wilson. Aquella fue una noche alucinante. Llamaba la atención ver a la primera voz del grupo Ximena con X toda de negro, incluyendo el oscurísimo pelo tipo cure en contraste con su blanquísima piel, en la que resaltaba un hilo rojo-sangre que le caía por una de las comisuras de los labios. Ximena con X quedó inmortalizada en el poema que le escribió Rodrigo Quijano y que apareció en uno de los cuadernos del Comité Killka en 1989. Indiscutible musa de aquel brote generacional, Ximena con X quedará en la memoria subterránea como una de las chicas más hermosas y radicales de aquella sagrada movida.


EN 1987 se desarrolló en Lima, en el local del llamado Helden Criollo -al costado de la cave, un espacioso canchón de losetas- el primer (y hasta hoy ultimo) concurso de rock no profesional en el Perú. Fue una gran experiencia. El organizador Franklin Jáuregui –a la sazón editor de la revista ‘Esquina’- muchas noches de aquellos domingos salvajes me invitó a ser miembro del jurado de la fecha correspondiente. Desde abril hasta diciembre se extendió el concurso y lo ganó Voz Propia. Recuerdo que a mí me impresionó la performance de Voz Propia en la ocasión que le tocó presentarse en la competencia. Entusiasmado por su oscuro y fresco sonido escribí una breve nota sobre los lamentos ayacuchanos –un símil acorde a la guerra civil que vivíamos en esos momentos- en el suplemento dominical Cresta Roja que mi amigo el poeta José Mazzotti editaba en el El Diario.


POR aquellos días a sugerencia de la poeta Dalmacia Ruíz Rosas –asídua también a los conciertos domingueros del concurso- el primer guitarra Raúl Montañez, ex integrante de Leuzemia (banda a la sazón disuelta) se sumó a Voz Propia y le dió una nueva contundencia al grupo. Recuerdo 1987 como un año extremo.Me encontraba con Boui en Barranco y nos dedicábamos a una bohemia feroz. Yo andaba con Luciana Proaño, la máxima expresión de la danza moderna en ese momento, e invitó a Boui a realizar una performance de bajo en rock, mientras ella la interpretaba bailando. Esto fue durante una serie de presentaciones de Luciana en “La Casona” de Barranco. Cocteau Twins era la banda que fascinaba a Carlos en aquel tiempo alucinante.


EN Barranco también solía encontrarme con Ulises Quiroz, el baterista de Voz Propia, a quien conocía desde el mítico conjunto Arteria de La Victoria. Agrupación que podríamos llamar proto-subte. Allí igualmente estaba el tecladista Toño Lértora, después miembro de Delpueblo. A ellos los conocí en un cumpleaños de Piero Bustos en su casa de la calle Francia, durante los días de apogeo del Movimiento Kloaka, hacia 1983. A Marcel Velaochaga, muy jovencito aún, me lo presentó Kilowatt –Edgar Barraza- el legendario, una noche a principios de los 90s en Quilca. Nos tiramos una buena bomba en el bar Camaná.


A Miguel Angel Vidal lo veía en los conciertos y yo siempre era lector asíduo de su fanzine –muchas veces un volante- “Tiempos de Guerra” que él hacía circular en las tocadas de Voz Propia. Una de las más impactantes fue la de Julio de 1988 en la Feria del Hogar. Allí Miguel Angel lanzó una paloma muerta al público, como símbolo de la inexistente paz que se vivía en el Perú, atravesado por la guerra civil. También se levantó una imagen del guerrillero heroico de los 60s, el Comandante Ernesto Che Guevara. Eso fue un chongazo con intervención de la policía, el empresario de la Feria Franklyn Griffiths y el senador de izquierda Edmundo Murrugarra, uno de los fundadores –en su mejor época- de Vanguardia Revolucionaria (VR) hacia 1965.


EN 1989 recuerdo que una canción de Voz Propia –de su primer demo- me acompañaba casi todas las noches en mis exploraciones de poesía. “Fiestas negras / fiestas burguesas / fiestas repletas de pura mierda” rezaba la letra y todo el país se desangraba entre los atentados de Sendero Luminoso y la guerra sucia del Ejército. Por aquellos días se estrechó aún más mi amistad con Carlos Magán ‘Boui’ debido a una compartida perspectiva radical frente a la vida y a la sociedad. Ya en los 90s eran los tiempos de los ‘miercoles del sapo’ –rock & poesía- en Las Rejas de Quilca, organizadas por Piero Bustos y animadas por el inolvidable Grover Gambarini. Allí se dió el re-encuentro entre Raúl Montañez y Daniel F. motivando la reunificación de Leuzemia poco después. Así mismo Voz Propia –también disuelta- volvió por sus fueros con un conciertazo en el cine Balta de Barranco.


En los shows callejeros del Comité Killka, entre fines de los 80s y principios de los 90s, Voz Propia también había participado con toda la potencia de su propuesta. Sin duda, una de las más esclarecidas en cuanto a conciencia de la realidad socio-política, y provista de un perfectamente ensamblado rock de raíces dark (existenciales) pero con desarrollo original en su expresión latinoamericana. Por ejemplo, la canción “Los días y las sombras” que pregunta por los muchachos desaparecidos, en aquellos tiempos de guerra, pero que no se queda en el marco social sino trasciende su pregunta sin respuesta hacia una dimensión metafísica. Y no es casual que dicho tema haya sido compuesto por Montaña y Miguel Angel. A Raúl Montañez lo conocí en el Rímac, en una reunión organizada por David Pillman, junto a Kilowatt y a su hermano Ricardo Montañez –célula rockera de la zona- en los días de la fundación del Movimiento Kloaka hacia fines de 1982. Esta célula ya manejaba los presupuestos y el pensamiento de lo que poco después estallaría en Lima como rock subterráneo. Quiero terminar este testimonio recordando a Carlos Magán, Boui, quien sé estuvo atravesando un período difícil (que yo también pasé en algún momento). Deseo expresarle mi solidaridad y la memoria incólume de una vieja amistad compartiendo los mismos ideales de Revolución, rock & poesía.

[Roger Santiváñez. Garden State, 26 de setiembre de 2009]


Fotos: Archivo de Roc Mañón.



Voz Propia en el concierto Chaufeers


Voz Propia en 1987

Voz Propia en la Peña Huaskarán


Voz Propia en el concierto Lima Se Muere (1989)


Voz Propia, concierto en el sindicato CARBOLAN


Voz Propia concierto en el Cine Balta

Voz Propia en el concierto ¿Cuál Arte?


Voz Propia en el concierto El Otro Rock



















Voz Propia tocando Fiestas Negras, en los coros Ximena. (colegio Reyes Rojos)