viernes, 6 de junio de 2008

¡LA MATARE!


Ayer jueves haciendo zapping, me topé con una entrevista en televisión española a José María Sanz Beltrán, más conocido por todos como Loquillo, cantante de la banda española Los Trogloditas. Entre muchas cosas interesantes que declaró, rescato la respuesta sobre uno de sus temas, que curiosamente es el único conocido y que aún suena en las radios comerciales de Lima: La Mataré.

De ellos, varios videos en concierto que he tenido la oportunidad de ver, me di cuenta que justo esa canción, no la tocaban. Pensé que por falta de espacio en el video, porque quizá era la más comercial de todas sus canciones o que simplemente había problemas de derechos de autor. La cosa era diferente.

Según Loquillo, ya no la tocan porque agrupaciones feministas, le pidieron por favor, dejar de hacerlo. No fue una censura o autocensura, fue una decisión responsable de la banda porque en esa canción, basada en un tango, estaba en juego lo que se llama la violencia de género:

Yo la sentaba en mi regazo,
enloquecía sólo a su contacto,
la he conservado en la memoria,
Tal como estaba,
Siempre a mi lado.
Nunca me juró su amor lo creía eterno yo.
Y ella me sonreía y miraba hacia el mar.

Me emborrachaba entre sus brazos
ella nunca bebía, ni la vi llorando,
yo hubiera muerto por su risa.
Hubiera sido su feliz esclavo.

Qué dolor sucio y traidor
me envenena el corazón.
Sé que ella nunca enloqueció.
Jamás perdió el control.

Quiero verla bailar entre los muertos,
la cintura morena que me volvió loco,
llevo un velo de sangre en la mirada,
y un deseo en el alma, que jamás la encuentre.
Sólo quiero que una vez algo la haga conmover.

Que no la encuentre jamás o sé que la mataré.

Por favor sólo quiero matarla.
A punta de navaja
Besándola una vez más.

Loquillo no veía un recorte a su libertad de expresión artística. Más bien comprendió que ese tema podía tener consecuencias a futuro. “Ante mi libertad de expresión, pongo por encima evitar la violencia de género”. Plausible actitud. En una sociedad como la española en donde temas como la igualdad de género, tolerancia frente a las minorías, etc., son tomados con mucha responsabilidad, hasta por los músicos, queda como un ejemplo a imitar.

¿En países como el nuestro sería posible esto?

Esa canción pertenece al álbum Mi problema con las mujeres, en donde hay varios temas buenos e incluso mejores, como la que cierra el disco y que se titula Los mejores años de nuestras vidas. No es casualidad, entonces, que la única canción conocida por estas tierras machistas sea, La mataré. Pero, para sincerarnos ¿Quién de nosotros no se ha sentido alguna vez identificado con la historia de esa canción? Y no solo por el aspecto sentimental sino también en el amical, laboral, etc.

En el colegio donde laboro, hay una trabajadora que se caracteriza por ser muy mala lengua contra las personas, sobre todo con un compañero que se caracteriza por su humildad. "Cholo feo, mostro de mierda", eran los insultos más tibios de parte de ella, hacia él, que recuerdo. Muchos le aconsejábamos que la mandara a la mierda. “No, es mujer, cómo me voy a meter con ella así”. No faltó uno que lo consideraba un huevo frito. La cosa es que un día ya no la soportó más porque conchudamente, la mujer en mención, le fue a ofrecer una pollada. Se negó y por eso recibió los habituales insultos, con el agregado: ¿Qué te creerás? Olvidándose de su cordura le dijo: “Fuera de acá muerta de hambre”.

Eso bastó para que la mujer se sintiera ofendida hasta las lágrimas y se quejara ante la Directora del maltrato, en su condición de mujer sola y abandonada, que había sufrido por parte del compañero de labores. La directora una tía medio conservadora, dio a entender en la reunión con todo el personal, estar a favor de su par femenino, a pesar de que el supuesto agresor verbal, dio sus motivos, y fue corroborado por todos los demás, que venía siendo insultado durante meses y hasta años. “No, no, no no -dijo la directora- el hombre siempre debe ser hombre y no es de varones insultar a una mujer”. Asunto zanjado, los pobres huevones, mejor dicho los varones teníamos que soportar alegremente los maltratos de nuestras colegas. El compañero se arrepintió de haber insultado así a la compañera…"No la hubiera insultado, porque si va a ser así, para la próxima le meto un golpe”. ¿Hay igualdad de género para esta situación?

O como esa vez cuando mi hermana me contó que le cedió el asiento a un hombre con un bebe en brazos. El microbús estaba lleno de mujeres, ni un solo hombre, y el pobre tenía que cargar, además, una bolsa que se veía pesada. Podía con la bolsa y el bebe, pero la incomodidad lo hacían inestable ante las curvas y aceleradas del bus. Si hubiera sido al revés, fácil que una hubiera dicho: ¿Acá no hay caballeros? Pero no. Mi hermana se puso de pie y dijo: “Se ve que cuando nos conviene apelamos a la igualdad de género”. Mutis, silencio, vacío, fue la respuesta, aparte del agradecimiento de nuestro colega varón. Cuando le pregunté que si lo había hecho en solidaridad con él, me respondió que no, que lo hizo pensando más en la bebé, que era mujer.

Recuerdo que hace algún tiempo, un amigo muy cercano me contó una historia que le había ocurrido. Después de años de no verse, una antigua amiga de barrio, de la cual andaba perdidamente enamorado, le declaró su amor, de la noche a la mañana. Fue justo cuando él ya la había olvidado y estaba a su vez enamorado de una chica con quien estaba haciendo planes a futuro. Pensó desde un principio que estaba loca, porque ella ya tenía una relación de muchos años con un pata que la trataba bien y le había dado con creces la estabilidad económica que toda mujer, seamos sinceros, ve en un hombre a la hora de entablar una relación. Mi amigo, una persona humilde, sin suerte en muchos aspectos, no era un aprovechado y tenía mucha dignidad y orgullo. Por eso, cuando su amiga le dijo que estaba enamorada, él le advirtió que no podía darle ese ritmo de vida al cual estaba acostumbrada, pero si realmente entablaban una relación de pareja, solamente tenía su palabra y su promesa para salir adelante junto a ella. Hay que creerle, porque a pesar de estar con otra persona, se le vino todo ese amor que había sentido alguna vez por su antigua amiga de barrio. "Piénsalo bien", le dijo. Y ella le aseguró que no le estaba pidiendo nada, sólo estar junto a él, su amor de toda la vida.

Ayudado por las circunstancias, se fue enfriando la relación con su pareja, aunque nunca dejó de quererla de verdad. Además, por lo que contaba de su amiga de barrio, la sentía de verdad enamorada y dispuesta a todo por él. Le había prometido lo que siempre había deseado: Una familia por la cual luchar toda la vida. Incluso a ella, no le importó dejar al pata que le había dado todo por años, desde vestirla, mantenerla e incluso hacerla participe de sus negocios.

Pero, cuando ya todo estaba listo, para que el amor deseado por ambos amigos se concrete, ella le da la espalda y se niega a culminar lo que le había estado ilusionando durante meses. El motivo de esa actitud inmadura, fueron unos miedos que, según ella, se impusieron al amor que decía sentir como nunca.

¿El resultado? El pata, que fue su pareja, se dedicó al trago, al despilfarro y al puterío. Y la otra continuó como si no hubiera pasado nada, escapando a su responsabilidad, creyendo encontrar en el disfrute o en otras personas, las razones para justificarse, sin aceptar la culpa de haber jugado con la vida de dos hombres.

Mi amigo estuvo bajoneado durante mucho tiempo. Pero, poco a poco, fue superando la decepción. Había perdido a una y la otra lo dejó sin más explicación que un miedo infantil. Se sintió como una basura. Lo único que lo ayudó a superar todo fue la canción de Loquillo y Los Trogloditas que motivó este post. Abrigando una esperanza de vengarse, esperaba su oportunidad. Incluso, el pata que había sido pareja de la amiga, se contactó con él: "Esa mujer, primero me cagó a mi y ahora te cagó a ti, ¿por qué no la cagamos ahora a ella? Pero, después de mucho reflexionar, pensó en no amargarse más la vida. Antes que matarla a punta de navaja besándola una vez más, como dice la canción, optó por desaparecerla de su vida, como si nunca hubiera existido, como si nunca hubieran tenido nada, ni los buenos momentos. Porque sabía muy bien, como todo hombre que se precie de serlo, que un golpe o una agresión física a una mujer, no es de varones; además, que no duelen tanto como la indiferencia o el olvido ¿Esto también es violencia de género?

6 comentarios:

Supayniyux dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Interesantes reflexiones, Martín.

Esther Vilar refrendaría esa canción de Loquillo con mucho entusiasmo y hasta pondría de epígrafe cualquier de sus estrofas.

Habría que leer nuevamente a esta polémica escritora germano-argentina que tuvo el valor de enfrentarse a toda la maquinaria feminista-sufragista sesentera que hasta hoy día amenaza, si no cortarnos los porongos, por lo menos con impedir que el rico almidón de yuca corra libre por sus nalgas calientes.

El problema es que la violencia de género es la lora con la que se barnizan hoy en día los izquierdistas-huevera para lavar la mala conciencia y seguir obteniendo financiación para sus oenegés por parte de los socialistas europeos.

No niego que "el gomeo a la germa" sea un problema real: es tan real como la vida misma, pero como bien anotas, quién diantres defiende al obrero padre de familia que encima de soportar jornadas de 12 horas, soportar racismo, clasismo y embrutecimiento, debe llegar a su casa (tal vez con un par de chelas encima) y soportar a una mujer que le recrimina, también con justicia, el gastarse la plata en cerveza habiendo tanta pobreza (como dice la canción)y así empiezan las discusiones primero, los golpes después y quizá luego un asesinato, ante la mirada impávida de los niños desnutridos.

Claramente el problema no es de género, si no el que todos sabemos.

A mí me gusta mucho esa canción, la fuerza, la intensidad y la letra son brutalmente subterráneas.

No voy a dejar de escucharla porque a una raposa feminista se le ocurra que así aliento que un tío tronado mate a su mujer.

Habría entonces que sacar de circulación hasta la Santa Biblia (ver cualquier pasaje del Antiguo Testamento)

Rafael Inocente

Anónimo dijo...

Más paja es " Tamara " de Eskorbutin.Saludos camarada

aalexandra03 dijo...

Me gustó mucho, a mi lado tengo tu libro, ya voy en la página 30.

PSICORVUS dijo...

jajaja bueno que decirte esa actitud mujeril de que hacen causa comun en la ing social se llama complicidad de genero
por la cual cualkier mujer asi sea una mierda que te rompe las bolas,te jode la paciencia siempre encontrara en otra mujer el apoyo necesario de otra no importa si quien la que estaba contigo(si hablo en un experiencia personal) es una loca conflictiva,la otra mujer no le preguntara nada,solo asumira que tu eres un maldito desalmado,solo asumira que tu eres de lo peor,sin preguntarse ni preguntarle a la quejona el xke de todo el problema
.... ya leyendo todo el articulo
incluyendo el episodio del tio el bebe las cosas y el micro lleno,esa es otra de las grandes herramientas "el ser mujer" y lo cual casi todos nos tragamos

a)la que te hace unas escenas de celos estupidos sin razon ni motivo"bueno hay que entenderla es mujer"
b)la que te quiere llevar la contra de algo que no tiene muy en claro y como le matas todas razones ideas de una manera logica comenzara de una discusion de bar o sobremesa a sacarte en cara trapos sucios de tu vida
c)la que te hizo la vida miserable,tu aun por pena la vez(la pena es que tu aun estes ahi) y sin embargo si algo le pasa a ella tu tienes la culpa,razones varias, robo,enfemerdad,despido etc

son demasiados ejemplos de como una mujer te puede hacer perfectamente la vida una mierda,en mi caso ya tengo un gran prontuario de mujeres dificiles locas,conflictivas celopatas,coadictas, y demas (incluir las que sufrian o diske que sufrian de algun problema lokologico)y casi siempre fue el mismo disco "soy mujer pues" = soportarme perdoname aceptame con cierta dosis de obligacion

quieres destrozarle el esquema? solo hazla pensar que esa frase de "es que tienes que entender que soy mujer..." hazle ver que elñ ser mujer no es ser idiota,ni una tarjeta salvadora de estupideces,mas aun de tener el derecho de joder la vida al projimo (como cuando se ganan que tu pata engaña a su flaca con otra y les da por meterse de justicieras, y tu quedas como el pobre cojudo que tu flaca anda de chismosa y conflictiva) simplemente creo que el primer paso antes de terminar matandolas es evitar que te jodan la vida,poner el parche antes de todo,solo queda hacerles creer que tienes el tiempo la paciencia y tu vida entera para aguantarlas,son un amor a veces como la botella de vodka antes de empezarla...
solo que cuando todo ese alcohol te pone mal y saca lo peor de ti,quien nunca ha tenido las ganas de reventar las botellas?....

PSICORVUS dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.