miércoles, 14 de julio de 2010

EL PUNK ESTA MUERTO (Por Saúl Omiso)

Saúl Omiso en el concierto Chauffers (Foto Roc Magnon)

A raíz de un artículo publicado en Peru21 ¿El punk ya está muerto? (clik para leer) Recordé el fanzine ¿QUÉ SE SIENTE SER UN BASTARDO? EN EL SUEÑO PERUANO, editado por Saúl Omiso, quien fuera cantante de las bandas Sociedad de Mierda, TBC y Nada Tuyo. En ese fanzine de 1989, el Omiso marcaba su posición sobre lo que muchos afirmaban y que pocos deseaban aceptar: el deceso del movimiento punk, anunciado diez años antes por CRASS con su tema Punk is Dead.

Con un lenguaje algo complicado, como era su personalidad, el Omiso nos da a entender que el punk estaría muerto mientras sigamos repitiendo las formulas que le dieron vida y que generaron la contradicción entre ser un movimiento honesto basado en la imaginación y la creatividad, o ser absorbido por la moda y el stablishment, como sucedió con los movimientos juveniles anteriores a él.

Por suerte he guardado por veinte años ese fanzine para rescatar este artículo de un personaje fundamental de la movida subte, para que tengan en cuenta lo que se pensaba en esos años, hoy que está volviendo a sonar entre los jóvenes la misma pregunta que nos asaltó a nosotros ¿El punk está muerto?


Portada del fanzine ¿QUÉ SE SIENTE SER UN BASTARDO? EN EL SUEÑO PERUANO.


EL PUNK ESTA MUERTO

“El Punk está muerto”, reza un tema de CRASS, mas no solo es un tema que abarca la columna vertebral del muy llamado movimiento, desde su aparición, si no más que todo el proceso necrofílico al que lo sometieron: “El punk está muerto; porque ustedes lo han matado” es en resumidas cuentas, el cuchillo con que CRASS corta el fuero interno de lo que las palabras angla, punk, encierra en su espíritu: Esta postura rompe los tejidos de una carne ingenua que se cubre de una identidad grupal, creyendo vivo algo que está muerto.

La contradicción con las leyes que la rigen aparece contundentemente. Ante esta contradicción queda el destruir e incrementar tal contradicción.

En el hecho de destrucción los caminos se subdividen, la posibilidad del engaño es nula, el recorrido es espinoso. Más fácil es afirmar: “Yo soy…”. Lo espinoso es prescindir de esa identidad esquematizada: Autodestrucción. Hasta las ruinas del YO SOY serán destruidas.

Queda el camino libre de incrementar aquella contradicción, en una necrofilia de disfraces que engalanan la fiesta del autoengaño justificando ideas, posiciones, etcétera.

En esta necrofilia las contradicciones nunca serán agudizadas en un plano individual; de allí que se dependa del plano colectivo que mucho menos hace vislumbrar una salida, haciendo de los individuos piezas de la contradicción.

Un ejemplo cercano en cualquier urbe de este hemisferio: “PUNKS NOT DEAD” que aparte de ser un tema de The Exploited, es un lema que muchas veces toma vida en un plano consumista. Intereses alientan ese consumo en las conciencias de jóvenes de cualquier parte del mundo, obviando diferencias de cualquier orden, haciendo creer que se crea algo. Todas estas visiones son prototípicas.

Retomando el punto de destrucción, divagan varias ideas complejas, que en el peor de los casos nos acercan más no a lo que la ignorancia quisiera hacer ver del punk, sino al espíritu… “No se lo que quiero, pero sé cómo conseguirlo, por eso tengo que destruir”.

En esa destrucción, el ser de Johnny Rotten se extrema con la aparición de John Lydon y P.I.L. agudizando más a su individuo. Eso es lo que quería, eso es lo que conseguía.

Etapas distintas pero comunes en la individualidad de John Lydon, que tras la aparición del punk, anunciaba la muerte establecida de la cultura rock en 1977. ¿Pero qué vendría después?… ¿Una nueva vanguardia? o ¿La continuación áspera del punk?... El mismo Lydon, profetizaba los rumbos que tomaría desde el 77 en adelante el punk: “El punk está en una situación de flirteo frente a tendencias artísticas ya exploradas”. Es lo que se puede apreciar en la etapa posterior al punk del 77, donde varios grupos derivaron a horizontes en donde el término punk es vacío.

La gran estafa vino también en esa etapa posterior; tomando como referencia a Sex Pistols… A comienzos de la década de los ochenta David Bowie organizaba una entrega de premios de la “New Music” de la que se sentía padre, aparte que en esos tiempos, estaba en auge la llamada New Wave. En dicho evento se hizo una mención honrosa “postuma” a Sex Pistols.

Se filma a finales de los ochenta una película sobre Sid Vicious, que desata controversia en John Lydon. Todo ese ambiente necrofílico era precedido de un producto de consumo: Punk.

¿Qué sucede cuando el espectro del punk aparece en sociedades distintas del orden conservador europeo y norteamericano o países socialistas y tercermundistas? Es obvio que la evolución será distinta en formas, mas tan igual en la estructura “posterior”, donde el horizonte venidero es vacío. La connotación política en estos países es por demás evidente en sus formas de vida; hay necesidad de encarar estas formas de vida y el punk, como lo podría ser una actividad subversiva, se presta para propagarse como una infección; como a su vez la moda se propaga en forma burda. Es el punto de contradicción.

Jello Biafra (Dead Kennedys), puntualizaba esa contradicción: “Toda esa cultura consumista de casacas de cuero, prendas militares es tan lejana al espíritu del punk. Muy pocas veces el punk llega a personas de vida miserable”.

Las formas narradas de contradicción se repiten constantemente. El punk en su proceso de movimiento cobra vida cuando hay voluntad de expandir los límites a lugares desconocidos.

Por citar un ejemplo, en el Brasil, cuando se lanza el disco “GRITO SUBURBANO” OLHO SECO, COLERA e INOCENTES, llegaban a la producción independiente desconocida por ellos. No fue un fin, ni un objetivo, fue un comienzo: “El punk es muy fuerte y grande no está muerto, están muertas ciertas personas que caminan a lo largo de esta vida en un estado de putrefacción” (Manifiesto del lanzamiento del GRITO SUBURBANO)

En este país, el punk, apareció con la etiqueta de “Rock Subterráneo”, de allí en adelante las subetiquetas, con contradicciones nunca resueltas. Lo que sobrevive es la eterna etiqueta. Si se habla de punk las imágenes huachafas dicen más que las palabras.

¿De qué forma se puede creer que se hace algo, en la ilusión que se cambia algo?: Cuando no se cambia el más mínimo aire que ventila cerebros sarnosos, que buscan una identidad de farsa.

Saúl Omiso Apátrida



Video: PUNK IS DEAD (CRASS)

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente aporte-homenaje al Omiso... la etiqueta o el nombre es lo de menos. Lo importante es la actitud de resistencia y crítica frente a la desigualdad y la injusticia y puede tomar distintas formas y caminos... uno de ellos lo fue el punk en su momento... Se le extraña al Omiso, donde quiera que esté... parece que el rock no volverá a meterse en rollos sociales por mucho tiempo y menos a nivel local... se extraña esa actitud...

Un abrazo, Martin,

Daywalker dijo...

Salú falleció hace años, ya.

levado dijo...

excelentes críticos, mediocres artistas?

Generación cochebomba dijo...

Levado, si te refieres a los subtes de mediocres artistas, pues muchos de ellos destacan hoy en muchas áreas del arte.

El movimiento subte trajo la vanguardia a estas tierras, y no solo a nivel musical. Creo que en torno a él, se juntaron las mentes más lúcidas de su generación.

Saludos!!!

Ernesto J dijo...

¿Alguien sabe cual era el verdadero nombre de Saúl Omiso?

Ernesto J dijo...

Gracias

Anónimo dijo...

Amigo, su nombre real es Saúl Cabrera Calzín.

Saludos

Martín Roldán Ruiz

Anónimo dijo...

Él es narcisista, se nota por la forma en que escribe.