Mostrando entradas con la etiqueta Rock subteraneo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rock subteraneo. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de noviembre de 2011

GENERACION COCHEBOMBA: Fotoreportaje a Martín Roldán Ruiz.

Una alumna del quinto ciclo de la Universidad Jaime Bausate y Meza, donde estudié a mediados de los noventa, hizo este fotoreportaje para su curso Taller de Fotografía, con el reconocido profesor, Rómulo Luján, quien fue también mi maestro. ¿El motivo? Le encantó mi novela Generación cochebomba. Espero les guste.

“Sentía la necesidad de seguir escribiendo Más y Más”
Texto y fotos: Consuelo Solís Rivera

Antecedentes

Conocí a Martín hace ya buen tiempo, llego a mis manos de casualidad. El terrorismo, los apagones, la inflación, los perros muertos colgados en el centro de Lima, ya me lo habían contado mis padres, mis abuelos pero nunca un joven de 17 años que lo haya vivido.

Martín Roldán Ruiz fue quien en la voz del joven Adrian R, junto a sus amigos Pocho Treblinka, Carlos Desperdicio y el Innombrable, les da forma a esta novela generacional de lo que fueron los 80 para los jóvenes de ese tiempo en su libro: “ Generación Coche Bomba”

Y en su cabeza sonaba punk rock de los 80’ una batería un bajo, una guitarra sin la necesidad de estar afinadas, se agitaban en sus orejas y me imaginaba a Adrian R. caminando, con resaca, por las calles de Breña y ahí lo veía llegar con 41 años encima una casaca deportiva azul con rayas blancas, como el club de sus amores, un blue jeans y unas zapatillas, con las manos en los bolsillos. De lejos me hace una seña con la mano, me dice: Hola con los ojos chinos un domingo de sol, frente al colegio Guadalupe en Breña, av. Alfonso Ugarte.

Algo recio por la mala noche pero aun así amable en sus gestos, me saluda, cruzamos la Av. Alfonso Ugarte, nos adentramos en las calles de Breña, casas antiguas nos rodean mientras él me va contando como escribió su primera novela. Fue en la Bausate me dice, en los juegos florales “yo andaba templado de una chica quien me animo a escribir lo que había sentido en los 80’. Fue un cuento que poco a poco empezó a tener forma de novela, empecé por el segundo capítulo y el tercero y el cuarto y yaaaa…Sentía la necesidad de escribir”

En el año 2007 “Generación Coche bomba” sale a la luz, tras varias correcciones, el rechazo de un editor, las fuertes ganas de publicarla haciendo oídos sordos a las criticas, con el lema “hazlo tu mismo” Martín se encarga de editarlo, de tomar la foto de la portada, en síntesis: de hacerlo todo el mismo con la ayuda de sus amigos.

¿Porque? Quien mejor que él para ser el doctor del parto que daría a luz a su primer libro, considerado una novela total, es decir que engloba a una década entera de lo que se vivió en Lima, en la época del terrorismo con la música, un soundtrack en cada capítulo, para aquellos que vivieron cada apagón, cada cola interminable para ir a recibir un poco de leche, pan, harina y cada cochebomba que podía estallar en sus narices.

-Ves esa casa de ahí, la ploma, en la esquina, aquí fue donde Adrian R. se sentó a llorar la muerte de su padre. Y más allá esta mi casa, su casa.

Martin nos señala los escenarios de los capítulos más emblemáticos del libro, cuando alguien le pasa la voz…Él ya no vive en Breña, ahora reside en el Callao, trabaja en una biblioteca por la universidad mayor de san marcos, pero siempre regresa a su barrio, con los amigos, y es uno de ellos el que le pasa la voz, trae consigo una bandeja, se acerca a nosotros, lo saluda efusivamente: Que tal hermanito, le dice, te traigo un cebichito, 5 lucas nomas. ¿Deseas un ceviche? me pregunta. Algo turbada le respondo que sí. Es bueno para la resaca le digo, claro que sí, coge el tenedor de plástico, empieza a comer. Abro mi morral, saco mi cámara, la prendo, encuadro, y empiezo a chambear.

Martín Roldán Ruiz nació en 1970, en el distrito de Breña. Estudio periodismo en la Universidad Jaime Bausate y Meza. Escribió la novela “Generación Cochebomba” publicada en el 2007 y posteriormente un libro de cuentos sobre fútbol y barras “Este amor no es para cobardes” en el 2009. Colaboro con artículos deportivos para El Comercio y actualmente trabaja en una biblioteca, escribe en su blog generación-cochebomba.blogspot.com y prepara su segunda novela.












Fotos tomadas en la cuadra 4 del jirón Huaraz en Breña, y en el jirón Chincha, exactamente en donde se encontraba la discoteca NO HELDEN, escenarios de la novela Generación cochebomba.

jueves, 8 de mayo de 2008

EL ROCK SUBTERRÁNEO ATACA LIMA

¿Cuáles son los mecanismos que hacen de un acontecimiento, un momento crucial en tu vida? ¿Por qué a partir de allí, tu existencia toma un sentido distinto a lo que hasta ese momento pensabas sería tu sino? Como si de antemano todo estuviera escrito precisamente para ti, como si todo estuviera concatenado en un andamiaje invisible.

La mirada de una chica, el encuentro con un amigo o una palabra de desprecio. O, quizás, una canción, un libro inolvidable, un partido de fútbol... o un concierto de Rock. Todos tenemos un algo o momento que nos cambió la vida, que nos hizo desviarnos del camino, para bien o para mal.

Con los años recordamos, ese momento o episodio y vemos que a partir de ahí, somos lo que ahora somos.

El concierto fue un 18 de octubre de 1985. Se llamaba “El Rock Subterráneo ataca Lima”. Lo vieron en directo muy pocos ¿Quinientos, seiscientos, mil? No estuve presente; pero, lo que vino después, lo vieron miles en sus pantallas televisivas. Yo fui uno de ellos. Y así como yo, muchos voltearon, tal vez, por la esquina equivocada.

Qué carajo iba a pensar esa noche del ochenta y cinco, hace veintidos años, cuando esperaba nervioso el informe de Patsy Adolph, que yo sería parte de eso que se llamó Rock Subterráneo. Mis viejos algo burlones se reían de las destempladas guitarras, los lisurientos gritos y las machacantes baterías que propaló el canal 9, a todos los peruanos. Yo, en cambio, pensaba en que había encontrado lo que estaba buscando, y que llenaría mis vacíos durante los siguientes años: El espacio donde poner en práctica, mis anhelos de expresión adolescente.

Ver a Leuzemia, Guerrilla Urbana y sobre todo escuchar el eterno tema de Zcuela Crrada, La esquina es la misma, fue como un cachetadón que te decía: “Oye huevonazo, desahuevate de una vez, la vida está en las calles, en esas veredas de vomito y smog”. Y yo salí, a pesar de que la muerte roja y verde, empapaba con su neblina, esas mismas calles donde encontré una forma... un estilo de vivir.

Años después supe que el desperado muchacho que gritaba: “Esta sociedad es una mierda, una mieeerdaaaaa”, se llamaba Julio Montero y fue miembro de la banda Delirios Krónicos. O que el flaco que salía justificándose ante las cámaras, afirmando no ser de abajo, pero que estaba con los de abajo, era el quemado del Carlos Boui, bajista de Voz Propia. Muchas veces, entre cervezas o trago cortos, las bromas salían a flote sobre este episodio de la acelerada vida del Boui.

Entre las cosas que reforzaron mi curiosidad, fue ver, entre las desafinadas consignas de Pedro Cornejo de Guerrilla Urbana (En esa época se hacía llamar Pedro K), la escenografía. El grupo Bestiario, o Los Bestias, comandados por Pervert Rod (El ahora artista plástico Herbert Rodríguez) fueron los responsables. Este grupo de estudiantes de arquitectura de la Ricardo Palma, es toda una historia aparte, dentro del Rock Subterráneo. A ver si Oscarix, nos brinda pronto la historia de este importante grupo artístico.

Por primera vez vi un pogo, por primera vez vi gente que no se estaba quedando callada, por primera vez vi algo autentico, para mí. Y tan así, que hasta el mismo doctor Baltazar Caravedo, que seguro fue llamado para diagnosticar la paranoia de esos desadaptados, justificó ese mensaje de odio, esa expresión de destrucción, como una lavada de cara... ¡Qué lavada!... ¡Patada es la palabra!, en la hipocresía de una sociedad que se estaba yendo a la mierda. Una generación que no quería repetir los esquemas de las precedentes, como la suya, a la que tildó de conservadora e hipocrita. Como él mismo dice, en el fondo es un mensaje de amor, de apuesta por la vida.

¿Pero, qué carajo hago contándotelo?...Mira el video de abajo y saca tus propias conclusiones. Solamente ten cuidado, podría cambiarte la vida. Tal vez, dentro de poco, puedes estar volteando por la esquina equivocada. Tú decides.

Clikea aca: http://es.youtube.com/watch?v=SYWMtmp_Otg